♓︎ Piscis La casa de las visitas
Tu casa solo está recogida cuando viene alguien a verla.
Lo sé porque lo he visto. Entre semana la ropa vive en la silla, el fregadero hace equilibrios y las cartas se apilan en la entrada como en la oficina de correos de un pueblo. Y de repente alguien escribe «me paso a las ocho» y tú, en cuarenta minutos, haces lo que no has hecho en diez días: aspiradora, cojines en su sitio, una vela encendida y hasta el baño oliendo a limón. Llega la visita, dice «qué bonita tienes la casa» y tú sonríes, sabiendo que esa casa bonita dura lo que dura el café.
Marte y Júpiter siguen en Leo, que en tu mapa cae en la casa seis, la de las rutinas pequeñas de cada día. Con esos dos ahí, todo pide público: lo haces cuando alguien mira. El truco de este viernes es hacer una cosa sin que mire nadie.
Plan para hoy, antes de salir o antes de tirarte en el sofá: quince minutos y una sola zona. La encimera, la entrada o la mesilla. La dejas como la dejarías si viniera tu madre, y no viene nadie. Mañana sábado, otros quince, otra zona. Y el domingo te sientas en esa casa recogida con un café, sin esperar a que nadie te diga lo bonita que está.
La casa también es tuya los días sin visita, Piscis. Sobre todo esos.