♐︎ Sagitario Desaparecer enamorado
Cuando te enamoras, tus amigos se enteran por las fotos.
Es siempre igual. Conoces a alguien, te brillan los ojos, y durante tres meses el grupo sabe de ti lo que sale en tus historias: una cena con dos copas, unos pies en una playa de octubre, una mano que no es la tuya. Las cañas de los jueves, «uf, esta semana imposible». El cumpleaños de Lucía, un audio desde el coche. Y cuando aquello se acaba, que a veces se acaba, vuelves al grupo un viernes cualquiera con una bolsa de patatas y cara de no haber faltado nunca. Te reciben, claro que te reciben. Pero alguien, que suele ser la misma, se queda un segundo mirándote antes de abrazarte.
Venus anda marcha atrás por tu casa once, la de los amigos y el grupo, hasta el sábado 14. Y lo que hace Venus así es repasar a quién quieres y cómo. En tu repaso sale esto: a tus amigos los quieres mucho y los aparcas fácil.
Hoy, que estás en medio —ni empezando nada ni saliendo de nada—, es el día perfecto, porque nadie va a pensar que vuelves por necesidad. Coge el calendario y pon un día fijo para ellos: los jueves, o un domingo al mes, lo que sea vuestro. Y lo mandas al grupo, tal cual: «Propongo recuperar los jueves de cañas. Yo voy aunque me enamore». Que se rían, que es la idea. Y luego vas, que es lo importante.
Los amigos no son la sala de espera entre dos amores, Sagitario. Son la casa.