♋︎ Cáncer El precio en la boca
Te dicen qué bien te queda y contestas con lo que costó.
«¿Esto? Si es de rebajas, de hace dos años.» «Qué va, si me lo hice yo en un rato.» «Bah, eso lo hace cualquiera.» Te echan un piropo y tú lo devuelves con el ticket, el descuento y la disculpa, como quien devuelve un paquete que no era suyo. Y no solo con la ropa: en el curro, cuando algo sale bien porque lo has sacado tú, dices «lo hemos hecho entre todos» antes de que nadie pregunte.
Esto viene de lejos y no es modestia: es miedo a que, si aceptas el elogio, alguien te lo cobre luego.
Júpiter lleva desde junio en tu casa dos, la de lo que crees que vales, y se queda hasta el verano que viene. Es un año entero para subirte el precio — por dentro primero, que es donde se decide el de fuera. Y con Marte ahí también, ojo con el atajo fácil de comprarte algo para sentirte mejor. Esa subida dura lo que tarda en llegar el paquete.
Plan para hoy. Al primer elogio, sea del jersey o del informe: «Gracias». Punto, sin ticket. Si te sale el reflejo, te lo tragas y sonríes. Segundo: esta tarde apunta en el móvil tres cosas que has hecho bien este año, con su fecha. No para enseñarlas: para tenerlas a mano el día que te dé por rebajarte.
Mira, Cáncer: lo bien que cuidas a los demás lo sabe todo el mundo. Hoy te toca dejar que te lo digan a ti.