♎︎ Libra Los tres días que te quedan
Te quedan tres días de vacaciones y los vas a perder por no pedirlos.
Están ahí, en el portal ese del curro que solo abres para mirar la nómina, contados y con su fecha de caducidad. Y llevas desde el lunes diciéndote que ya los cogerás más adelante, que ahora es mal momento, que en septiembre hay mucho lío. En septiembre siempre hay mucho lío. Es su característica principal.
Lo que te frena no es el trabajo: es tener que ir a decirlo en voz alta y aguantar dos segundos de cara rara. Dos segundos.
En tu casa diez —el curro, lo que los demás dan por hecho de ti— hoy es jueves, que es el día bueno para pedir cosas: la semana ya está resuelta y todavía no ha empezado la carrera del viernes.
Manda el correo antes de comer. Con dos opciones de fechas, no con una, que a la gente le encanta elegir. Y no pongas «si es posible» ni «si no molesta»: pon «me cogería estos días, dime cuál te viene mejor». Punto.
Los días que no se piden no se guardan. Se los queda la empresa y encima le das las gracias.