♏︎ Escorpio Quién hace ahora lo de siempre
Habéis cambiado los horarios y nadie ha dicho quién hace ahora lo de siempre.
En julio estaba clarísimo, aunque no lo hablarais nunca: uno bajaba la basura, otro hacía la compra, uno cerraba la casa por la noche y el otro se levantaba con lo que hubiera. Funcionaba porque los dos estabais a la misma hora en el mismo sitio. Desde la semana pasada eso se ha roto: hay una clase a las siete, un turno que cambió, una cena a las nueve y media. Y el reparto viejo sigue puesto, como el horario de verano en el reloj del coche. Lo que pasa es que ahora lo hace uno solo, y ese uno lleva cuatro días haciendo la cuenta en la cabeza sin decir nada. Puede que seas tú. Puede que sea el otro, y por eso lleváis dos noches raros.
Urano se puso retrógrado en tu casa ocho, la de lo que se comparte cuando no hay nadie mirando. Ahí no se estrenan cosas nuevas: se revisan las que ya estaban y nadie ha vuelto a mirar.
Hoy, esto: escribe en un papel las cinco cosas de la casa que hay que hacer sí o sí entre semana. Cinco, las de verdad. Y esta noche lo sacas, sin tono de juicio y sin la lista en la mano como una prueba. Se abre así: «Con los horarios nuevos esto ya no cuadra. ¿Lo repartimos otra vez el jueves después de cenar?».
El acuerdo viejo no se rompió, Escorpio: se quedó sin sitio. Y los acuerdos sin sitio los acaba pagando siempre el mismo, y luego ese explota un jueves por una bolsa de basura.