♏︎ Escorpio Tres palabras y a otra cosa
Te preguntan a qué te dedicas y contestas en tres palabras para que se acabe.
Hoy hay comida, o cena, o caña larga con gente que ves poco. Y en algún momento alguien va a preguntar lo de siempre, sin maldad, por rellenar: «¿y tú qué haces ahora?». Y tú vas a soltar la etiqueta más aburrida que tengas a mano, en tono de haber contestado ya, y vas a devolver la pregunta antes de que a nadie le dé tiempo a preguntar otra cosa. Lo llevas haciendo años y te sale redondo.
Las razones te las sabes: que explicarlo bien es largo, que la gente lo entiende mal, que en cuanto das dos datos aparece el que te dice cómo deberías hacerlo. Y hay una razón más, la de abajo del todo: si no lo cuentas, no lo pueden medir.
Mercurio lleva desde el nueve en Leo y le queda poco ahí. Le toca a tu casa diez, la del curro y la reputación, que es la casa donde las cosas existen cuando alguien las dice en voz alta. La gente no adivina. La gente reparte oportunidades entre lo que recuerda, y de ti recuerda tres palabras.
Hoy cuenta una cosa concreta. No la carrera entera: una. Lo que estás haciendo esta semana, o lo que te salió bien en junio, o lo que te gustaría hacer el año que viene. Treinta segundos, con un detalle raro dentro, que es lo que hace que se acuerden.
Y si te preguntan más, contesta. No es presumir, Escorpio. Es dejar de esconderte en una comida familiar.