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El mismo cielo, tres lecturas

La Bruja de Guardia

La que te cuida. Colleja y cariño, en ese orden.

martes 22 de septiembre de 2026 · 7:30

Último día entero del Sol en Virgo. Esta madrugada, a las dos y cinco, se muda a Libra y con él se cambia la estación: os acostáis en verano y os levantáis en otoño, y no hay que hacer absolutamente nada para que pase. Así que hoy es día de cerrar, no de abrir. Virgo lleva un mes pidiendo listas, orden y cosas bien hechas, y hoy es el último día en que esa exigencia es la del ambiente; a partir de mañana la que manda va de otra cosa, va de con quién. Y es martes, que es el día en que las cosas se dicen. Juntad las dos y decid hoy lo que lleváis un mes ordenando. Hoy pinchan: Libra y Aries. Hoy respiran: Cáncer y Escorpio. La Bruja opina: «Preguntar "¿estás bien?" por escrito es mandar deberes. Si de verdad quieres saberlo, se llama».

La Frase Pincho · 7:30
«Último día de tu mes y lo has pasado ordenando el de los demás.»
♍︎ Virgo horoscopo.gratis

♊︎ Géminis Un sitio por el que pasas

Tu casa lleva desde junio siendo un sitio por el que pasas.

Duermes ahí, te cambias ahí, dejas la bolsa en la entrada y te vuelves a ir. Como todo el verano ha sido así —y como fuera se estaba mejor que dentro— no ha hecho falta arreglar nada. Pero mira ahora alrededor: el ventilador sigue enchufado en el pasillo, hay una bombilla fundida desde julio en la que ya ni reparas porque enciendes la otra, y encima de la silla del cuarto hay ropa de tres estaciones distintas. Tu casa está exactamente igual que en junio. Tú no.

El Sol lleva desde el 23 de agosto en tu casa cuatro, la de las paredes y de lo que hay dentro, y hoy es su último día entero ahí. Justo cuando se acaba la temporada de poner las cosas en su sitio, resulta que a ti te queda tu propia casa por hacer.

Hoy, una hora. Con reloj y sin música triste. Y una sola cosa de las tres: o cambias la bombilla, o guardas el ventilador, o vacías la silla. Una. Y luego cenas ahí sentado, sin llevarte el plato a ninguna otra habitación. Te va a parecer poquísimo para el discurso que te acabo de soltar. No es poco: es la primera noche de seis meses en los que vas a estar mucho más dentro que fuera.

A partir de mañana la casa deja de ser el sitio donde duermes y pasa a ser el sitio donde estás, Géminis. Y eso no se nota hoy. Se nota en noviembre, y para entonces ya no hay ganas de empezar nada.

♋︎ Cáncer Las sillas dentro

El bar de abajo ha metido las sillas y tú llevas dos semanas sin bajar.

Tampoco es que fueras mucho, pero bajabas. Salías a por algo, te apoyabas en la barra de fuera, hablabas cinco minutos con quien hubiera y subías con la sensación de haber estado en el mundo. Ahora hay que entrar, y entrar es otra cosa: entrar es sentarse, y sentarse es un plan, y para un plan hacen falta ganas y a veces hasta compañía.

Casa tres: el barrio, y la gente que uno tiene a mano. Hoy es el último día que se despide de ti esta temporada.

Baja hoy. Entra, pide en la barra, no te sientes, cinco minutos y arriba otra vez. Y si no hay nadie conocido, mejor todavía: así te acostumbras al sitio antes de que llegue el frío de verdad y te haga falta. Que un bar en el que ya has entrado solo una vez deja de dar apuro para siempre, y a partir de ahora vas a necesitar sitios así.

♌︎ Leo Cinco años antes

Te has comparado con alguien que empezó cinco años antes que tú.

Y no lo has dicho en voz alta, claro, que eso no se dice. Lo hiciste el domingo por la noche, mirando lo que esa persona había publicado, y cerraste el móvil con una sensación fea que no supiste dónde poner. Luego dormiste mal y hoy te has levantado con la idea de que vas tarde a algo.

Casa dos, la de lo que crees que vales, y hoy le queda el último empujón de la temporada de las cuentas claras.

Coge un papel de verdad, de los de escribir, y haz dos columnas: lo que tenías hace dos años y lo que tienes hoy. Solo tú en el papel, nadie más. Si sale corto es un dato y si sale largo también, pero que salga.

Comparar es instantáneo y hacer la cuenta propia cuesta veinte minutos. Por eso compara todo el mundo.

♍︎ Virgo El último día de tu mes

Último día de tu mes y lo has pasado ordenando el de los demás.

Mira lo que has hecho desde el 23 de agosto: el papeleo de tu hermana, el ordenador de tu padre, la mudanza de un amigo, tres listas para gente que no las ha abierto. Todo bien hecho, además, que en eso no hay discusión posible. Y de lo tuyo, la mitad sigue exactamente donde estaba en verano.

Esta madrugada el Sol se va de tu signo. Es tu último día en primera fila y no tienes otro hasta agosto que viene.

Hoy, y hoy quiere decir hoy: coge la cosa tuya que llevas cinco semanas dejando para cuando acabes lo de los demás y hazla antes de comer. No hace falta que la termines. Empiézala. Y esta noche, cuando ya no puedas hacer nada más, escribe en un papel una sola frase: qué quieres tú de aquí a Navidad. Sin lista, sin apartados, sin letra pequeña. Una frase.

Cierras tu temporada igual que la has vivido, Virgo: haciéndole el favor a todo el mundo. Ciérrala con uno tuyo, aunque sea pequeño y aunque sea a las once de la noche.

♎︎ Libra Dar la cara

Guardas una cosa desde julio y mañana te toca dar la cara.

No es nada grave, ya lo sé. Una opinión que no diste, un «me parece bien» que no era verdad, una decisión que dejaste que firmara otro para no firmarla tú. Llevas dos meses siendo la persona más agradable de tu grupo y la que menos aparece en las conversaciones importantes, y esas dos cosas van juntas siempre.

A las dos y cinco el Sol entra en tu signo y arranca tu temporada: un mes entero en el que se te va a ver, quieras o no. Y hoy se cierra tu casa doce, la de lo que no se cuenta. Así funciona esto: se vacía el trastero justo antes de que llegue la visita.

Hoy, antes de que se te eche encima: elige la cosa más pequeña de todas las que te has callado desde julio. La más pequeña, no la más gorda. Y dísela hoy a quien se la callaste, sin preámbulo y en dos frases.

Empezar tu mes con una cosa dicha vale más que empezarlo con doce buenas intenciones. Y de buenas intenciones tú vas sobrada.

♏︎ Escorpio Silenciado

Tienes silenciado desde agosto un grupo del que no te has ido.

Ni te vas ni participas. Entras cada cuatro días, lees ochenta mensajes en diagonal, pones un pulgar en el último y te sales.

Casa once: los tuyos, y los que ya solo lo son en la lista.

Hoy decides. O lo quitas del silencio y contestas una cosa hoy mismo, o te sales y se lo dices por privado a una persona para que no parezca un portazo.

♐︎ Sagitario Yo me encargo

Dijiste «yo me encargo» y todavía no sabes de qué.

Fue el jueves, en esa reunión en la que se hizo un silencio de tres segundos, y a ti los silencios te dan una urgencia física. Levantaste la mano antes de que nadie explicara el tamaño de la cosa. Y llevas cinco días haciendo como que sabes de qué iba, esperando a que alguien lo mencione otra vez y te suelte una pista.

El Sol está en tu casa diez desde agosto, la del curro y la reputación, y hoy cierra su temporada. Se despide justo con esto.

Pregunta hoy, y por escrito: «Oye, de lo del jueves: ¿me pasas qué esperáis exactamente y para cuándo?». En un correo, no de pasada en el pasillo, que en el pasillo no queda constancia de nada.

Preguntar el jueves te habría costado diez segundos de vergüenza. Preguntar hoy te cuesta treinta. En noviembre ya no se puede preguntar y entonces sí que sale caro.

♑︎ Capricornio La mesa

Ayer te mandé poner la mesa. Dime que la pusiste.

Y que os sentasteis, y que los primeros cinco minutos estuvieron raros, que eso ya me lo esperaba yo. Si lo hiciste, hoy la vuelves a poner y ya sin anunciarlo.

Casa nueve, la de las ideas que uno se monta: tienes la teoría de que vosotros ya no sois de cenar juntos. Esa teoría es de agosto y agosto se acaba esta noche.

Y si ayer no la pusiste, la pones hoy. Sin explicar por qué.

♒︎ Acuario Pagar con favores

Le debes una conversación a alguien y le estás pagando con favores.

Le has llevado en coche, le has resuelto dos cosas del ordenador, le has hecho un recado que no te tocaba. Todo utilísimo y todo muy tú. Y ninguna de las tres era lo que esa persona estaba esperando: lo que esperaba era que le dijeras aquello que quedó sin decir en julio.

Casa ocho, que es donde se apunta lo que dos personas se deben sin factura.

Hoy no le hagas ni un favor. Es más: si te pide uno, dile que hoy no puedes. Y en su lugar, esta tarde, escríbele esto y nada más: «¿Tienes veinte minutos esta semana? Quiero hablarte de una cosa». Sin adelantar el tema, que si lo adelantas lo resuelves por escrito y así no vale.

Los favores son la manera más elegante que hay de estar presente sin estar. Y a ti se te da tan bien que te has hecho imprescindible sin haber estado nunca del todo.

♓︎ Piscis La cuenta

Llevas la cuenta de lo que das y de lo que te dan.

No la escribes en ningún sitio, faltaría más. La llevas en la cabeza, con su columna para cada uno, y la actualizas sin querer cada vez que quedáis: quién propuso, quién escribió primero, quién pagó la última vez. Y como no la enseñas nunca, esa persona lleva meses jugando un partido cuyo marcador no puede ver.

Casa siete. El otro, en persona. Lo que ha estado pidiendo esta temporada entera es exactamente esto: que las cuentas se digan.

Dos opciones y hoy toca elegir una. O la enseñas —«oye, últimamente propongo yo casi siempre y me está pesando»— o la borras entera y empiezas de cero mañana. Las dos valen y las dos cuestan lo mismo.

Lo que no vale es seguir puntuando en silencio y cobrarle en diciembre una deuda de la que no le has dicho ni el importe.

♈︎ Aries Todavía es de noche

Te levantas a la misma hora de siempre y todavía es de noche.

Y te está descolocando más de lo que reconoces. La misma alarma, el mismo café, la misma ropa, y la sensación de estar haciendo algo a deshora. Por eso llevas una semana empezando el día a medio gas y echándole la culpa a otras cosas: al trabajo, al domingo, a lo que sea.

El Sol se despide hoy de tu casa seis, la de lo que se hace todos los días, y se lleva con él la temporada de hacerlo bien.

Tres cosas y son de andar por casa. Enciende la luz grande en cuanto te levantes, aunque te dé rabia. Desayuna sentado y con la persiana subida, aunque fuera esté negro. Y no mires el móvil hasta que salgas de casa, que mirar el móvil a oscuras es empezar el día debiendo.

No vas lento. Es que llevas seis días levantándote de noche y nadie te ha avisado.

♉︎ Tauro ¿Y?

Ayer te mandé escribirle con día y con hora. ¿Y?

Si lo mandaste, ya tienes plan y ya has hecho lo difícil, que era escribir el primero. Si te contestaron con un «uy, sí, a ver si nos vemos», insiste una vez y solo una: propón tú el día.

Casa cinco: lo que se hace por gusto y no le sirve a nadie más.

Y si no lo mandaste, lo mandas antes de comer. Hoy hay prisa, que mañana ya no es la misma época.