♉︎ Tauro El que escribe primero
Si tú no escribes en ese grupo, no escribe nadie. Lo has comprobado este mes.
Hiciste la prueba sin querer. Estuviste una semana sin proponer nada, a ver qué pasaba, y lo que pasó fue que no pasó nada: el chat en silencio, los planes de agosto sin montar y todo el mundo tan contento, cada uno en su casa, dando por hecho que si hubiera algo alguien lo diría. Y ese alguien llevas siendo tú desde hace seis años. Reservas tú, cuentas tú, insistes tú, y luego todos dicen «qué bien lo pasamos» y se van.
Hoy la luna llena te cae en la casa once, la de los tuyos y de la gente que se junta, y las lunas llenas hacen esto: te enseñan lo que sostienes tú solo y te preguntan si quieres seguir.
Cuidado, que aquí hay dos salidas y solo una es buena. La mala es dejar de escribir para ver si alguien se da cuenta, que eso no es soltar: es una huelga con público. La buena es esta, y es de hoy: elige a las dos personas del grupo que sí vienen siempre, escríbeles por separado y dilo tal cual: «Oye, me apetece seguir viéndoos, pero me canso de ser el que lo monta todo. ¿Nos turnamos?». Y luego suelta al resto sin ceremonia, sin discurso y sin darles la noticia.
Ser el pegamento está muy bien mientras uno elige serlo, Tauro. En cuanto deja de elegirse, es solo trabajo no pagado con gente que te cae bien.