♊︎ Géminis El borrador de tres meses
El email de la subida de sueldo lleva tres meses en borradores.
Lo has escrito entero, con las cifras, los argumentos, hasta el tono justo de seguridad sin sonar exigente. Lo has revisado quince veces, cambiado dos palabras, vuelto a guardar. Y ahí sigue, en borradores, mientras cada mes que pasa sin mandarlo es un mes más de sueldo que no vas a recuperar aunque te lo den mañana mismo. Mientras tanto le has dado consejos a media oficina sobre cómo pedir lo suyo: el guion se lo sabes de memoria a todo el mundo menos a ti.
Mercurio sigue en tu signo, tu casa dos, la del dinero propio y la autoestima, y hoy pesa más que nunca: escribes de maravilla, Géminis, el problema nunca fue la redacción. El problema es el segundo antes de pulsar enviar, ese en el que decides que mejor mañana, que mejor con más datos, que mejor cuando estés "más segura del todo".
Léelo una vez más, esta noche, y mándalo antes de acostarte, aunque el cuerpo te pida esperar "al lunes que estará más tranquilo todo". No hay lunes tranquilo que valga: hay borrador escrito y sin enviar. Pulsa el botón hoy. Y si te tiembla la mano, mándalo igual con la mano temblando: para eso ya está escrito, no hace falta que también salga perfecto al enviarlo.
Un email perfecto sin enviar vale exactamente lo mismo que uno sin escribir, Géminis. Menos, porque encima sabes que existe.