horoscopo.gratis

El mismo cielo, tres lecturas

La Bruja de Guardia

La que te cuida. Colleja y cariño, en ese orden.

jueves 17 de septiembre de 2026 · 7:30

Al Sol le quedan seis días en Virgo: el 23 se muda y se acaba la temporada de las listas, de los repasos y de las cuentas hechas dos veces. Aprovechadla, que es la única del año que sirve para esto. Y hoy es jueves, día de pedir, así que se juntan las dos cosas: sabes exactamente lo que te cuesta el mes —los recibos os han caído todos juntos la primera semana y no me digáis que no— y todavía te queda cuerpo para pedir algo. Yo hoy vengo con la calculadora en la mano y poca poesía, avisados por si buscabais consuelo. Hoy pinchan: Virgo y Acuario. Hoy respiran: Tauro y Cáncer. La Bruja opina: «El que elige el restaurante pierde el derecho a quejarse de la cuenta».

La Frase Pincho · 7:30
«Hiciste el trabajo. Te lo pagaron con un "te debo una".»
♌︎ Leo horoscopo.gratis

♑︎ Capricornio El momento que no llega

Tienes el dinero apartado y sigues diciendo que no es el momento.

Lo tienes en su cuenta, con su nombre puesto, y llevas desde julio mirándolo como quien mira el mar: con respeto y sin meterse. Y no es que no sepas para qué es. Lo sabes perfectamente, lo decidiste en primavera y hasta se lo contaste a dos personas. Lo que pasa es que cada vez que se acerca la fecha aparece un motivo nuevo, y encima razonable: que si septiembre viene cargado, que si mejor cuando pase lo del coche, que si en enero se ve más claro. En enero se ve exactamente igual, y tú lo sabes porque el enero pasado también estabas esperando.

El Sol termina su temporada en tu casa nueve el día 23, la de lo que uno cree sin haberlo pensado nunca. Y lo que te enseñaron en tu casa sobre esto es muy sencillo: guardar es de gente seria, gastar es de gente que no ha pasado por nada. Te ha servido de mucho. Hoy ya no.

Tres cosas, y son de hoy. Primera: pon la fecha en el calendario, la real, antes del día 23. Segunda: mira cuánto es en porcentaje de lo que tienes apartado, no en euros sueltos, que en euros sueltos todo parece una barbaridad. Y tercera, la que te va a costar: no se lo consultes a nadie más. Ya lo has consultado. Lo que buscas ahora no es una opinión, es un permiso.

Ahorrar para algo concreto y no hacerlo nunca ya no se llama ahorrar. Se llama coleccionar. Y las colecciones no se disfrutan: se cuidan.

♒︎ Acuario Cinco personas, una cuenta

Pagas tú una cosa que usan cinco y nadie se ha ofrecido nunca.

La tele, la música, el sitio ese de las series. Se puso a tu nombre en su día porque tú tenías la tarjeta a mano y porque eran cuatro euros, y ahora son cinco cosas de cuatro euros y una lista de gente que ni se acuerda de que existes en esa pantalla. No te fastidia el dinero. Te fastidia el silencio: que nadie lo haya mencionado nunca, ni de broma.

Tu casa ocho es la de lo que se comparte, y este mes ahí no hay nada escondido: hay cuentas que nunca se han hecho en voz alta.

Hoy, antes de comer, mira cuáles están a tu nombre y elige una: la más cara. Escribe al grupo con el número exacto y con la fecha del cargo, sin preámbulo y sin risita nerviosa. Y luego te callas y esperas.

Lo raro no es que te lo cobren. Lo raro es que lleves dos años pagándolo y contándolo solo dentro de tu cabeza.

♓︎ Piscis Ya nos arreglamos

«Ya nos arreglamos» lleva siete meses sin arreglarse.

Es vuestra frase. La decís los dos y os quedáis tan anchos, porque suena a confianza y a que aquí no llevamos la cuenta de nada. Y no la lleváis, es verdad. La lleva uno solo, en silencio, y esta semana ha vuelto a notarlo en el súper mirando el precio de una cosa que en realidad ibais a comer los dos.

Con el Sol en tu casa siete hasta el 23 —la del otro—, lo que se ve claro no es quién pone más: es que nunca lo habéis hablado y ya os da apuro empezar.

Esta noche, sin ceremonia y sin poner cara de reunión: «Oye, ¿montamos un bote común y metemos los dos lo mismo cada mes?». Una frase. Diez segundos. Y si te dicen que sí, lo montáis mañana, que si no se queda en buena intención.

Los que nunca hablan de esto no es que se lleven mejor. Es que uno de los dos se ha acostumbrado a no decir nada.

♈︎ Aries El tupper del lunes

Llevaste tupper el lunes y el jueves ya estás pidiendo.

Como cada septiembre. El domingo la nevera parece un anuncio y para el miércoles ya has vuelto al bar de siempre, y encima te sabe mal, que es lo peor del asunto.

Casa seis: lo que sostiene la semana y no se ve.

No te propongas cinco días. Propón dos, hoy mismo, y elige cuáles: martes y jueves. Los otros tres, fuera y sin culpa.

Un plan que dura tres días no ha fallado, Aries. Es que era para tres días y tú lo hiciste para cinco.

♉︎ Tauro Ya está comprado

Lo has comprado, te ha gustado y llevas tres días explicándolo.

A tu madre, en el grupo, a la compañera de al lado. Que si estaba de oferta, que si el anterior ya no tiraba, que si lo llevabas necesitando desde marzo. Nadie te ha pedido explicaciones. Las estás dando tú, y cada vez que las das le quitas un poco de gusto a una cosa que ya está pagada y que además te la puedes permitir.

El Sol anda por tu casa cinco hasta el 23, la de lo que se hace porque sí. Ahí no se justifica nada: ahí se disfruta o se devuelve.

Hoy no lo menciones. Ni una vez. Y si alguien lo saca, contesta cuatro palabras: «sí, me lo compré». Punto y a otra cosa.

Disfrútalo. Bueno, miento: disfrútalo y no lo cuentes con el precio delante, que llevas toda la semana presentándolo como si fuera un expediente.

♊︎ Géminis Dos meses con el presupuesto

Tienes el presupuesto en el móvil desde julio y no has llamado.

Lo pediste, te lo mandaron, lo abriste, lo cerraste. Y desde entonces cada vez que pasas por delante de eso que hay que arreglar en tu casa haces el mismo gesto pequeño de apartar la vista. La cifra no ha cambiado en dos meses. Lo que ha cambiado es que ahora te da vergüenza llamar después de tanto tiempo, y eso es lo único que te está frenando de verdad.

Tu casa cuatro es la de las paredes, y con el Sol saliendo de Virgo el día 23 se acaba la temporada de mirar papeles: viene la de decidir.

—Es que ahora mismo no toca. —Nunca toca. Llama hoy y di la verdad tal cual: «te pedí presupuesto en julio y se me fue el verano encima, ¿sigue en pie?». Nadie se ofende por eso, te lo digo yo.

Y si el número ya no te vale, pide otro a otra persona. Pero que la respuesta sea un número, no dos meses más de mirar para otro lado.

♋︎ Cáncer ¿Bajaste las manos?

Ayer te dije que bajaras las manos. ¿Cuánto duró?

Contestar la pregunta y nada más, sin explicar, sin defenderte de una acusación que nadie te había hecho. Y me apuesto algo a que ayer sí, ayer estuviste bien, y que esta mañana en el primer mensaje ya has vuelto a mandar tres líneas donde cabía una. No pasa nada: cinco semanas de guardia no se quitan en una tarde.

Con el Sol en tu casa tres hasta el 23 —los mensajes, los de cerca—, esta semana el tono lo pones tú y se nota más de lo que crees.

Hoy, una regla tonta y eficaz: antes de mandar cualquier mensaje de casa o de familia, quítale la última frase. La última siempre es la que sobra, la que se escribe con el pulso todavía acelerado.

Y a mediodía, escribe tú primero a alguien de los tuyos sin motivo ninguno. Sin pedir nada, sin contestar nada. Verás qué raro se siente y qué bien sienta.

♌︎ Leo Te debo una

Hiciste el trabajo. Te lo pagaron con un «te debo una».

Y tú dijiste que nada, que faltaría más, que para eso están los amigos. Han pasado seis semanas. La deuda esa no se ha convertido en nada: ni en dinero, ni en un favor devuelto, ni siquiera en una cerveza. Se ha convertido en un tema que evitáis los dos con muchísima elegancia.

Tu casa dos, la de lo tuyo y lo que crees que vale, tiene al Sol encima hasta el 23. Y lo que enseña es que nadie te ha estafado: el precio en cero lo pusiste tú antes de que preguntaran.

Hoy no le reclames nada. Haz otra cosa: la próxima vez que te lo pidan —y te lo van a pedir, que a los que hacéis las cosas bien se os repite—, di el número en voz alta antes de empezar. Aunque sea bajo. Aunque te tiemble.

Ser generoso está muy bien, Leo. Serlo por no pasar el mal rato de decir una cifra es otra cosa, y esa otra cosa cansa mucho a la larga.

♍︎ Virgo El grifo cerrado

Has cerrado el grifo este mes y no se lo has dicho a nadie.

Y como no lo has dicho, sigues contestando que sí a todo con una alegría preciosa: la cena del viernes, el cumpleaños, lo del domingo. Y luego, a última hora, aparece la gripe de mentira, el «me ha surgido algo» o el clásico «al final no me da la vida». Llevas tres cancelaciones este mes y la gente ya no sabe si eres muy liado o eres un poco raro. Ni una de las dos cosas es verdad.

El Sol está en tu signo hasta el 23 y es la última semana que tienes de este permiso anual para ordenar lo tuyo sin pedir disculpas. Úsalo en lo que de verdad te trae de cabeza, que no es la agenda.

Hoy dices la frase. A una persona, la más fácil, y tal cual: «Este mes ando cerrando el grifo, así que planes en casa. ¿Te vienes el sábado y ponemos algo de cenar?». Copia y pega si hace falta.

No te va a mirar nadie raro, te lo firmo. Van a decir «yo igual», y ahí vais a descubrir que media España está en lo mismo y callada por lo mismo.

♎︎ Libra ¿Lo contaste?

Te pedí que lo contaras en casa sin el «ya veremos» delante.

Y quiero creer que lo hiciste, aunque me da a mí que salió a mitad de otra conversación y en tono de anécdota. No pasa nada: se repite.

Casa doce, lo que no se cuenta. Ahí tienes tú guardado medio año.

Esta noche, una frase sola y sin adornos: «me lo han dado a mí». Y te callas.

El silencio de después no es incómodo, Libra. Es que no estás acostumbrada a que te lo reconozcan sin quitarte importancia tú primero.

♏︎ Escorpio Lo tienes apuntado

No lo has apuntado en ningún sitio y te sabes la cifra exacta.

Se lo dejaste en mayo, se dijo que era cosa de dos semanas y estamos en septiembre. Y tú no has vuelto a mencionarlo, porque mencionarlo sería reconocer que llevas la cuenta, y tú tienes una imagen que mantener. Pero la llevas. La llevas tan bien que ayer, cuando esa persona contó en el grupo lo que se había pillado el fin de semana, se te puso una cara que vio todo el mundo.

Con el Sol en tu casa once hasta el 23 —los amigos, la peña—, lo que se pudre en silencio ahí dentro se nota en el ambiente antes de que nadie hable.

Díselo hoy, en corto y sin drama: la cifra, la fecha, y «me viene bien este mes». Sin ironías. La ironía es lo que convierte esto en una historia larga.

Bueno, miento: díselo hoy o decide hoy que se lo perdonas de verdad y para siempre. Las dos valen. Lo que no vale es la tercera, que es la que llevas haciendo desde mayo.

♐︎ Sagitario Sin fecha

Llevas desde junio diciendo que vas a pedirlo y no hay día.

Lo cuentas en las cenas, lo tienes hasta ensayado. Lo único que le falta a tu plan es un martes a las diez.

Casa diez: el curro y lo que ahí se pide en voz alta.

Abre el calendario y ponle día antes del 23. Con hora. Y avisa de que quieres hablar, que la gente dice que no a lo que le cae de sorpresa.

Te pueden decir que no, claro. Pero es que ahora mismo te lo estás diciendo tú, que sale más barato y duele igual.