♑︎ Capricornio Las paredes vacías
Llevas dos años en ese piso y todavía no has colgado nada en las paredes.
Hay cajas que no has abierto. Hay una lámpara que compraste y sigue en su caja detrás de la puerta. Y hay un taladro que te dejó alguien en marzo y que sigue ahí, esperando, como un reproche pequeño con enchufe. Todo lo que hay puesto en esa casa lo pusiste la primera semana, y desde entonces vives ahí como quien vive en un sitio de paso que ya lleva dos años de paso.
La coartada te la sabes: que a lo mejor te mudas, que no sabes si esto es definitivo, que para qué agujerear una pared que no es tuya. Y todo eso es verdad. También es verdad que llevas dos años durmiendo en un sitio que no se parece a ti, y que eso cansa de una manera que no se nota hasta un sábado por la mañana.
Saturno lleva retrógrado en tu casa cuatro desde julio, la de las paredes y los que están dentro. Cuando va hacia atrás no pide mudanzas: pide hacerse cargo de lo que ya hay.
Hoy, y con esto se acaba mi lista: elige una sola cosa y cuélgala. Una. La foto, el espejo, la cosa esa que te trajiste del viaje. Si no quieres agujerear, hay ganchos de esos que se pegan y que aguantan más de lo que te crees. Y luego te sientas enfrente diez minutos a mirarlo, que esa parte también cuenta.
Una casa no es definitiva por el contrato, Capricornio. Es definitiva el día que colgaste algo.