♈︎ Aries El horario de otra persona
Has diseñado un septiembre que solo cabe si eres alguien que duerme cuatro horas.
Lo tienes escrito, y lo tienes bonito. Levantarte antes, mover el cuerpo, comer decente, el idioma, la cosa esa que empezaste en marzo, ver a la gente entre semana y encima descansar. Lo has repasado tres veces esta semana con una ilusión que da gusto verte. Y no cabe. No es cuestión de fuerza de voluntad ni de organizarte mejor: es que en un día hay veinticuatro horas y en tu lista hay veintinueve.
Mercurio está desde el martes en tu casa seis —la de lo que se hace todos los días, sin público y sin aplauso— y ahí es donde mejor trabaja: corrigiendo. No te va a quitar la ilusión; te va a quitar renglones, que es lo que hace falta.
Así que hoy, con el papel delante, tres cosas. Primero, tacha dos. Las dos que has puesto porque quedan bien, no porque las eches de menos: tú sabes cuáles son, las has escrito con letra más pequeña. Segundo, a las que queden, ponles hora concreta y día de la semana. Y tercero, elige una sola para empezar el martes 1, y que las demás esperen a octubre.
Empezar cuatro cosas a la vez el mismo lunes no es ambición, Aries. Es una forma sofisticada de tener una excusa preparada para el día 12.