♓︎ Piscis Tres horas de radio
Tres horas de coche el domingo y la radio hablando por los dos.
Salisteis a las seis para adelantaros a todo el mundo y os comisteis la retención igual, a la altura de siempre. Y ahí, con el aire puesto y la bolsa de la piscina goteando en el maletero, pasó lo de todos los años: tú pusiste la emisora, esa persona miró por la ventanilla y los dos decidisteis, sin decirlo, que la conversación se tenía en casa. En casa había que sacar la nevera, poner una lavadora y encontrar las llaves del portal. A las once y media ya había uno dormido en el sofá. La conversación no se tuvo. Van tres veces.
El Sol está en tu casa siete hasta el 23, la del otro, la de lo que se habla entre dos. Y esta temporada no pide sentimiento: pide orden. Lo que se aplaza tres veces deja de ser un tema y se convierte en un clima.
Así que hoy, tres cosas y en este orden. Primero, ponle hora: a las nueve, en la cocina, con el móvil boca abajo. Segundo, di la frase entera y sin rodeo: «Hay una cosa del fin de semana que quiero hablar contigo, y no quiero que se me pase otra vez». Y tercero, cuando la hayas soltado, cállate y deja que conteste, aunque el primer minuto no te guste nada.
Tres horas de coche dan para hablarlo todo, Piscis. Pero alguien tiene que apagar la radio, y lleva tres veranos apagándola el otro.