♋︎ Cáncer Once cosas y ninguna tachada
Tienes una nota en el móvil que se llama «septiembre» y no has tachado nada.
La abriste el domingo por la tarde, con esa ilusión rarísima que dan las libretas nuevas y las notas vacías, y escribiste once cosas. Algunas son de verdad —la llamada, el papel, la conversación que llevas aplazando desde julio— y otras las pusiste para que la lista quedara bonita. Y desde el domingo la has abierto seis o siete veces, la has leído entera y la has cerrado. Que es lo que se hace con las listas cuando no se sabe por dónde empezar: releerlas, como si releerlas fuera avanzar.
Esta madrugada ha habido luna nueva justo en tu casa tres, la de lo que se dice y lo que se manda. Y esta lunación es de las pequeñas: no viene a que te reinventes, viene a que muevas una cosa.
Hoy, en este orden. Uno: abre la nota y tacha las tres que pusiste de relleno, que tú sabes cuáles son. Dos: de las que quedan, marca la que te da más pereza. Tres: haz esa hoy, y hazla antes de las doce, que a partir de las doce el viernes se convierte en otra cosa.
Y si es una conversación, no la prepares. Prepararla es la manera educada de aplazarla otra semana.
Una tachada vale más que las once escritas, Cáncer.