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El mismo cielo, tres lecturas

La Bruja de Guardia

La que te cuida. Colleja y cariño, en ese orden.

martes 6 de octubre de 2026 · 7:30

Martes, y el cielo de hoy pesa en Aries: allí Saturno y Neptuno siguen dando marcha atrás, cada uno a lo suyo y los dos en el mismo sitio. Saturno repasa lo que prometisteis con prisa — en agosto, en la terraza, con la segunda caña —; Neptuno quita la niebla de lo que pintasteis bonito en primavera. Juntos, traducido: lo que dijisteis que sí sin mirar, hoy pasa revisión. Y de fondo, Venus de repaso hasta el 14 de noviembre, que no se ha ido a ningún sitio. Martes, día de decir que no, de recoger lo prestado y de dejar de contar películas. Os lo pongo fácil, que hoy no tengo el cuerpo para rodeos. Hoy pinchan: Libra y Acuario. Hoy respiran: Géminis y Piscis. La Bruja opina: «Decir "yo no me enfado, me decepciono" es enfadarse con más pose».

La Frase Pincho · 7:30
«En el grupo de la comunidad escribiste en mayúsculas. Lo vimos todos.»
♒︎ Acuario horoscopo.gratis

♌︎ Leo El año fuera

Llevas cinco años diciendo que te vas a vivir fuera un año.

Berlín, Lisboa, Buenos Aires — bueno, Buenos Aires solo la semana de aquella serie —: la ciudad cambia, pero el discurso es el mismo, y lo cuentas de maravilla. Con los ojos brillando, en las cenas, con detalles: el piso con balcón, el idioma que aprenderías, el trabajo en remoto. La gente te escucha encantada. Y luego llega el lunes y aquí sigues, que tampoco pasa nada, pero lo de irte ya es más un número tuyo que un plan.

Hoy el cielo te pide honestidad, y no por fastidiarte: Saturno y Neptuno dan marcha atrás en Aries, que te cae en la casa nueve, la de los viajes y lo que crees de tu propia vida. Neptuno quita la niebla bonita; Saturno pregunta qué hay detrás. Y la pregunta de verdad es esta: ¿quieres irte, o quieres que te admiren por querer irte?

Las dos respuestas valen. La que no vale es seguir contándolo cinco años más.

Así que hoy, dos cosas. Primera: escribe cómo sería un martes normal allí — no el sábado del mercadillo, un martes, con su lavadora y su frío. Si ese martes te gusta, va en serio. Segunda: escríbele hoy a alguien que lo haya hecho y pregúntale una sola cosa práctica. Si quieres un experto, busca un Sagitario: esos se van primero y lo cuentan después.

Y si al escribir el martes descubres que querías otra cosa — cambiar de barrio, de curro, de aire —, también es buena noticia. Tú eres de cumplir, Leo. Solo falta saber qué.

♍︎ Virgo La maleta

Tu maleta grande lleva desde julio en casa de otra persona.

Se la dejaste para un viaje de una semana. Volvió, te mandó una foto desde la playa, te dio las gracias, y la maleta se quedó en su trastero o debajo de su cama, que tú no lo sabes porque no has preguntado. Y no has preguntado porque te da apuro, como si pedir lo tuyo fuera pedir un favor.

Casa ocho, lo que se comparte, y con el repaso que trae Saturno, lo prestado y no devuelto sale ahora a la superficie. Mejor que salga por ti.

Hoy, un mensaje, sencillo y sin disculpas: «Oye, ¿me acercas la maleta esta semana? La voy a necesitar». Sin el «cuando puedas, eh, sin prisa» del final, que ese es el que la deja otros tres meses donde está.

—¿Y si se ofende? —Es tu maleta.

Y ya puestos, si en tu casa hay un táper, una novela o un taladro de otra persona, devuélvelo esta misma semana: lo que es justo en una dirección, es justo en la otra. Hoy, antes de cenar.

♎︎ Libra Lo de agosto

En agosto dijiste que sí a todo. Octubre te está pasando la factura.

La boda de la prima en Lugo, tres días. El curso de los jueves, que «total, son dos horas». La mano con la mudanza de ese amigo. Dijiste que sí en la terraza, con el sol, con la segunda caña y con octubre lejísimos. Y octubre ha llegado puntual, con todo eso encima de la mesa y tú sin hueco ni para lo tuyo.

Casa siete, los compromisos con otros, y Saturno marcha atrás justo ahí: lo prometido con prisa, hoy pasa revisión. No es para que quedes mal. Es para que no quedes peor en noviembre.

Hoy, la lista de los síes de verano, entera. Al lado de cada uno, una palabra: «voy», «cambio» o «no». Y los «no» se dicen hoy, por teléfono, con esta frase o parecida: «Te dije que sí muy rápido y no voy a poder. Prefiero decírtelo ahora». Duele un minuto y te ahorra un mes de excusas.

Lo que se dijo con calor se puede revisar con chaqueta.

♏︎ Escorpio Tres listas

Tienes las tareas apuntadas en tres sitios. Y ninguno manda.

La libreta, las notas del móvil y la mano, con boli, a las ocho de la mañana. Cada lista dice una cosa distinta y tú vas saltando de una a otra según cuál encuentres primero. Casa seis, tus rutinas, que con Saturno de repaso piden menos sitios y más orden.

Hoy, diez minutos: pasa todo a un solo sitio, el que más uses. Tacha lo que ya no vas a hacer, que algo hay. Las otras dos listas, a la papelera, sin pena.

Y mañana, a trabajar con una sola.

♐︎ Sagitario Dos veces

Llevas un mes pensando en alguien a quien has visto dos veces.

Una en aquella cena y otra de pasada, diez minutos. Y en tu cabeza ya tenéis bromas internas, un viaje y una forma de hacer el café. Lo has rellenado todo tú, con muy buen gusto, que eso no te lo quita nadie. Pero de esa persona sabes tres cosas. Las demás las has puesto tú.

Casa cinco, la del romance y lo que te ilusiona, con Neptuno dando marcha atrás por ahí: la niebla bonita se levanta, y lo que queda debajo es lo que hay. Puede ser muchísimo. Pero hay que mirarlo con luz.

Hoy, un ejercicio que te va a dar algo de vergüenza: en un papel, dos columnas. A la izquierda, lo que sabes de esa persona de verdad, porque lo has visto u oído. A la derecha, lo que te has imaginado. Si la derecha es tres veces más larga, ya sabes por dónde va esto, y no pasa nada: se corrige mirando más y soñando un poco menos.

¿Cuántas cosas te han salido a la derecha?

♑︎ Capricornio La terraza

Los cojines de la terraza siguen fuera y ya huelen a octubre.

Ahí siguen, con su funda de rayas, cogiendo humedad noche tras noche, y la mesa plegable abierta como si fuera a haber cena fuera el sábado. No la va a haber. Casa cuatro, tu casa, y Saturno por ahí pide cerrar lo que ya terminó.

Hoy, al volver, diez minutos: cojines dentro, al armario o a una bolsa grande; la mesa, plegada; la planta delicada, a la ventana. Terraza cerrada hasta abril.

Mañana la miras desde el salón y te parece más grande.

♒︎ Acuario Mayúsculas

En el grupo de la comunidad escribiste en mayúsculas. Lo vimos todos.

Lo de la puerta del garaje, o lo del ascensor, o lo de las bicis en el rellano: da igual el motivo, tenías razón en la mitad. Pero lo escribiste a las once de la noche, en caliente, con tres signos de exclamación y en mayúsculas, y ahora en el portal te saludan con un medio saludo que no te gusta nada.

Casa tres, los mensajes y los vecinos: Saturno de repaso por ahí te devuelve lo dicho con prisa, y hoy te toca a ti recogerlo.

Hoy, en el mismo grupo, un mensaje corto y en minúsculas: «Perdón por el tono del otro día. Lo del garaje lo hablamos en la reunión con calma». Sin explicar por qué tenías razón, que eso ya lo sabe todo el mundo. Y si te cruzas con el de las bicis, buenos días con su nombre.

Pedir perdón por el tono no es quitarte la razón. Es dejar de gastarla.

♓︎ Piscis Los calcetines gordos

Llevas una semana mirando unos calcetines gordos y no te los compras.

Unos de lana, de los de estar por casa, con la suela de bolitas. Diez euros. Los has tenido en la mano dos veces en la tienda y las dos los has devuelto a la percha, porque «tengo de sobra», porque «es una tontería». De sobra tienes calcetines de verano con un agujero en el dedo gordo.

Hoy respiras, y te toca en la casa dos, la de lo tuyo y lo que te mereces: Neptuno está quitando la niebla de ahí y lo que se ve debajo es sencillo. Te cuidas poco en lo pequeño, y lo pequeño es lo de todos los días.

Así que hoy, de vuelta a casa, pasas por la tienda y te los llevas. Sin mirar la etiqueta dos veces ni pedirle permiso a nadie. Y esta noche, sofá, calcetines y la peli que te apetezca a ti.

El frío de los pies también cuenta. Y tú también.

♈︎ Aries La frase del DNI

«Yo es que soy así.» Te lo he oído tres veces desde el domingo.

Cuando llegaste tarde: «yo es que soy así». Cuando contestaste mal: «yo es que soy así, muy directo». Cuando dejaste el plato en el fregadero para que lo fregara otro: lo mismo. Y lo dices con una sonrisa, como quien enseña el DNI en la puerta, para que nadie pida más explicaciones.

Saturno y Neptuno dan marcha atrás en tu signo, casa uno — tú, entero —, y lo que revisan es justo esto: lo que das por hecho de ti mismo. Lo que eres de verdad, se queda. Lo que es costumbre con buena prensa, se puede cambiar.

Hoy, una regla pequeña: cada vez que te salga el «yo es que soy así», le añades el final que le falta: «… y lo voy a intentar distinto». Aunque sea en voz baja. Aunque te dé la risa a mitad de frase.

La primera vez cuesta. A la tercera ya te lo crees.

♉︎ Tauro La serie de fondo

Te duermes con una serie puesta y te despierta el «siguiente episodio».

A la una y pico, la tele preguntándote si sigues ahí, y tú, con el pelo aplastado, buscando el mando a tientas. Y luego ya no te duermes igual. Casa doce, la del descanso, que con el cielo de hoy pide cerrar el día de verdad, no dejarlo en pausa.

Esta noche, la tele se apaga a las doce, aunque falte un capítulo para saber quién fue. Si el silencio te pesa, la radio bajita, con temporizador.

Ayer te tocó lo difícil. Hoy, a dormir como es debido. Mañana te veo mejor cara.

♊︎ Géminis El amigo nuevo

Tienes un amigo nuevo de este año y no se lo has presentado a nadie.

Primero: ¿llamaste ayer a tu hermano? Si lo hiciste, ya sabes lo que se agradece. Ahora, lo de hoy, que es de los buenos.

Lo conociste en el curso, en el curro nuevo o en aquella boda, y os entendéis de maravilla. Pero lo tienes en un cajón aparte, para ti, como si mezclarlo con los de siempre fuera a estropearlo. Y él, de vez en cuando, te pregunta por «esos amigos tuyos de los que hablas tanto».

Hoy respiras, y es en la casa once, la de los tuyos: Saturno anda repasando por ahí quién es de verdad de tu gente, y la respuesta te va a gustar.

Un mensaje a cada lado. Al grupo: «El viernes viene un amigo mío, que os va a encantar». Y a él: «El viernes te vienes, que te presento a los míos». Si no es el viernes, otro día, pero con día.

Los amigos también se juntan. Es lo mejor que tienen.

♋︎ Cáncer El viernes que no llega

Dijiste «el viernes lo tienes» sin mirar qué día era hoy.

Lo dijiste en la reunión de ayer, rápido, para quedar bien y para que acabara antes. Y hoy, con el calendario delante, ves que el viernes también es el día de la revisión del coche, de la cena a la que ya habías dicho que sí y de otras dos cosas apuntadas en verde. No llegas. O llegas mal, que es peor.

Casa diez, tu curro y tu nombre allí, con Saturno de repaso: lo prometido con prisa se puede renegociar, pero solo si lo haces antes de que venza.

Hoy, antes de comer, un mensaje o cinco minutos en el despacho: «Te dije el viernes y no voy a llegar bien. ¿Te va el martes y te lo doy entero?». Casi todo el mundo prefiere un martes bueno a un viernes regular.

Y si te dice que no, al menos ya sabes a qué atenerte. Hoy, no el jueves a las once de la noche.