♌︎ Leo El año fuera
Llevas cinco años diciendo que te vas a vivir fuera un año.
Berlín, Lisboa, Buenos Aires — bueno, Buenos Aires solo la semana de aquella serie —: la ciudad cambia, pero el discurso es el mismo, y lo cuentas de maravilla. Con los ojos brillando, en las cenas, con detalles: el piso con balcón, el idioma que aprenderías, el trabajo en remoto. La gente te escucha encantada. Y luego llega el lunes y aquí sigues, que tampoco pasa nada, pero lo de irte ya es más un número tuyo que un plan.
Hoy el cielo te pide honestidad, y no por fastidiarte: Saturno y Neptuno dan marcha atrás en Aries, que te cae en la casa nueve, la de los viajes y lo que crees de tu propia vida. Neptuno quita la niebla bonita; Saturno pregunta qué hay detrás. Y la pregunta de verdad es esta: ¿quieres irte, o quieres que te admiren por querer irte?
Las dos respuestas valen. La que no vale es seguir contándolo cinco años más.
Así que hoy, dos cosas. Primera: escribe cómo sería un martes normal allí — no el sábado del mercadillo, un martes, con su lavadora y su frío. Si ese martes te gusta, va en serio. Segunda: escríbele hoy a alguien que lo haya hecho y pregúntale una sola cosa práctica. Si quieres un experto, busca un Sagitario: esos se van primero y lo cuentan después.
Y si al escribir el martes descubres que querías otra cosa — cambiar de barrio, de curro, de aire —, también es buena noticia. Tú eres de cumplir, Leo. Solo falta saber qué.