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El mismo cielo, tres lecturas

La Bruja de Guardia

La que te cuida. Colleja y cariño, en ese orden.

jueves 24 de septiembre de 2026 · 7:30

Ayer fue el día del titular; hoy empieza el trabajo. El otoño ya no es noticia: es la casa a oscuras a las ocho, la ropa buena en la caja de arriba y el paraguas que no está donde juraste dejarlo. Así que hoy os doy el horóscopo de otoño, que es este mismo pero mirando a los tres meses que vienen y a lo que le va a pedir la temporada a cada uno. Manda Venus, que desde el día 10 anda por Escorpio y de diplomacia va justita: lo que empiece ahora, empieza en serio o no empieza. Y es jueves, el día de pedir. Pedid. Hoy pinchan: Tauro y Acuario. Hoy respiran: Cáncer y Sagitario. La Bruja opina: «Empezar un jueves una serie de ocho temporadas es un compromiso más serio que muchos que he visto firmar».

La Frase Pincho · 7:30
«Lleváis una semana discutiendo por la manta y ninguno ha dicho que tiene frío.»
♉︎ Tauro horoscopo.gratis

♌︎ Leo La lámpara del techo

Tienes la casa montada para las visitas y las visitas ya no vienen.

La butaca buena mira a la puerta y no a la ventana. Los cojines están colocados como en las fotos y tú te sientas siempre en el mismo trozo de sofá, el de la esquina, que es el único que has gastado en cuatro años. Y luego está la lámpara del techo: esa que no enciendes nunca porque da una luz fea y te estropea el salón. Llevas cuatro inviernos con la lamparita del rincón y con el resplandor del móvil, y ahora a las ocho ya no entra nada de luz por esa ventana. Cuatro inviernos a media oscuridad por estética.

Venus lleva desde el día 10 en tu casa cuatro, la de las paredes y de lo que hay dentro, y ahí se queda toda la temporada. Lo de estos meses no es decorarla: es vivirla. Vas a estar dentro hasta marzo, y no de visita.

Tres cosas, y ninguna cuesta dinero. Esta noche enciende la lámpara fea y aguántala diez minutos: si de verdad da una luz horrible, cámbiale la bombilla, que eso se arregla por cuatro euros y llevas cuatro años sin hacerlo. Gira la butaca hacia la ventana, aunque te descoloque el conjunto entero. Y cena en el salón, sentado, con el plato en la mesa y no en la rodilla.

La casa de verano es la que se enseña y la de invierno es la que te sostiene. Tú tienes montada la primera desde marzo y la que vas a necesitar es la otra.

♍︎ Virgo El grupo del edificio

El grupo del edificio ha resucitado y tú llevas dos años sin escribir.

Empieza igual todos los otoños: alguien pone la foto del portal mojado, otro saca lo del desagüe de la entrada, y en dos horas hay una reunión de vecinos por escrito y en directo. Tú lo lees entero, el mismo día, y a veces dos veces. Y no escribes ni un pulgar, porque escribir es meterse, y meterse es que en enero te llamen a ti para bajar al trastero.

Eso te cae en la casa tres: el barrio y la gente que tienes a cuatro metros. Con Venus ahí toda la temporada, lo que se dice a tiempo cuesta la mitad.

Hoy escribe una línea. Una sola y que sirva de algo: si sabes de qué va lo del desagüe, dilo; y si no, ofrece una cosa pequeña y con fecha, del tipo «yo el sábado por la mañana estoy en casa, si hay que abrirle a alguien». No se te va a caer encima la comunidad entera por un mensaje.

Y apunta esto, que es de las pocas cosas que sé seguro: en enero, cuando haya que arreglar algo de verdad, deciden los que escriben.

♎︎ Libra Cuarenta euros de estar a gusto

Te has gastado cuarenta euros en estar a gusto en casa y cenas de pie.

La manta nueva, la vela esa que huele a madera, las zapatillas que te hacían ilusión desde el año pasado. Todo comprado en la misma semana y todo muy bien elegido, que en eso no te gana nadie. Y luego llegas a las nueve, te comes lo que haya apoyada en la encimera mirando el móvil, y a las once te acuestas sin haberte sentado en tu propia casa ni una sola vez.

Casa dos, la de lo que crees que vales. Arranca tu temporada y arranca con esta trampa puesta: comprarte el bienestar sale mucho más barato que dedicarte veinte minutos.

Hoy pon la mesa para ti sola. Bueno, miento: pon la mesa y siéntate, que poner la mesa la pones y luego te llevas el plato al sofá igual. Un plato, un vaso, la vela si te apetece, y veinte minutos sin pantalla delante.

Lo que compraste ya está pagado. Lo que falta es el rato, y ese no lo vende nadie.

♏︎ Escorpio El de invierno

Has vuelto a ser el de invierno con tres semanas de adelanto.

En cuanto refrescaron cuatro grados te cambiaste entero: hablas menos, contestas más tarde, has dejado de proponer, y llevas desde el domingo diciendo que estás «en modo cueva» como si fuera un parte meteorológico y no una decisión tuya. Y el personaje te gusta, no nos vamos a engañar. Es cómodo, se explica solo y nadie te lo discute.

Casa uno: tú, la cara con la que sales a la calle. Venus está ahí desde el día 10 y se queda hasta bien entrado octubre, así que este mes se te va a mirar más de lo que te apetece.

Hoy haz una cosa de las de septiembre y no de las de enero: contesta un mensaje el mismo día que llega, y que sea el que más pereza te dé. Uno. No hace falta que sea largo.

El invierno es largo, Escorpio. Si te metes dentro un 24 de septiembre, en diciembre no hay quien te saque y en febrero me escribes tú a mí.

♐︎ Sagitario Las once en el sofá

Te duermes en el sofá a las once y te acuestas a la una.

Y a eso lo llamas descansar. Son dos horas de sueño malo con la tele encendida y luego el paseo ese de zombi hasta la cama, que no le sirve a nadie. Casa doce. Ahí es donde guardas lo que no cuentas.

Esta noche prueba una cosa: en cuanto se te cierren los ojos, apagas y te vas. Lo que estuvieras viendo sigue estando mañana. Y si lo que quieres de verdad es el sofá, túmbate a propósito y ponte la alarma a las doce menos cuarto.

♑︎ Capricornio Ocho años sin proponer

Llevas ocho años en ese grupo y no has propuesto un plan nunca.

Vas a todos. Llegas puntual, pagas lo tuyo al céntimo y eres el que se queda a recoger. Pero la fecha la pone otro, el sitio lo elige otro y el «¿nos vemos?» lo escribe siempre otro. Como no fallas ni una, nadie ha caído en que en ocho años no has movido un dedo. Tú sí has caído.

Casa once, la de los tuyos, con Venus dentro toda la temporada. Traducido: lo que se propone estas semanas se acepta.

Hoy, y copiándolo si hace falta: «Oye, ¿os venís a casa el sábado a las nueve? Pongo yo la cena». Mándalo antes de comer. Después de comer te lo piensas, y pensándolo no sale.

Si te contestan tres de doce, es lo normal y no es un fracaso. Con tres se cena de maravilla, Capricornio.

♒︎ Acuario No te interesaba

Te han pasado por delante y llevas tres semanas explicando que no te interesaba.

Se lo has contado a tres personas distintas y cada vez con un argumento nuevo, que es justo la señal. Que si el puesto era un marrón. Que si tú así estás más libre. Que si de todas formas te estabas planteando otra cosa. Y lo sueltas con una tranquilidad que no tienes: el día que se anunció no le hablaste a nadie en toda la tarde y te fuiste sin despedirte.

Venus anda esta temporada por tu casa diez, y por ahí se ve el curro entero. Es la casa que peor aguanta las versiones oficiales.

Hoy no hay opción amable. Elige una: o vas y preguntas qué te ha faltado —con esas palabras, sin envolverlo y aguantando la respuesta entera—, o dejas de contarlo. Las dos valen y las dos escuecen lo mismo.

Lo que no vale es pasarte tres semanas más haciendo campaña de una versión que no te crees ni tú.

Y hoy no hay abrazo. Mañana, si has hecho una de las dos.

♓︎ Piscis Donde llueve más

Llevas dos semanas mirando escapadas a sitios donde llueve más que aquí.

Pueblos del norte con niebla, casas rurales con chimenea, la foto esa del hotel con la ventana empañada. Y no has mirado ni una vez cuánto cuesta llegar, que es exactamente lo que separa una escapada de un salvapantallas.

—¿Y si luego no puedo ir? —Pues no vas, y no pasa nada.

Casa nueve, la de irse y la de creerse cosas. Venus la está tocando toda la temporada y lo que pide es de lo más aburrido: elegir uno, no doce.

Hoy quédate con un sitio. El que más te apetezca, aunque sea el más caro, y mira solo dos cosas: cómo se llega y qué fin de semana lo tienes libre. Nada más. Reservar ya se verá.

Doce pestañas abiertas es lo mismo que ninguna, y encima cansa el doble.

♈︎ Aries Pasada la una

Esa conversación solo la tenéis a oscuras y pasada la una.

De día no aparece nunca. De día hay recados, hay grupo, hay tele y hay prisa. Y luego, a las dos de la mañana con la luz ya apagada, sale entera y además bien dicha, y os quedáis los dos con la sensación rara de haberos entendido en horario de contrabando.

Casa ocho. Lo que se comparte y no se enseña. Venus anda por ahí toda la temporada y pide justo lo incómodo: sacar eso a la luz del día.

Esta semana repite una sola frase de las de la madrugada a las siete de la tarde, con la lámpara encendida y sin suavizarla. La misma. Vas a comprobar que suena distinta y que da mucha más vergüenza.

Lo que solo se puede decir a oscuras suele ser lo único importante que os decís.

♉︎ Tauro La manta y el reparto

Lleváis una semana discutiendo por la manta y ninguno ha dicho que tiene frío.

Discutís por el tamaño, por quién la arrastra, por si habría que comprar otra. Y la conversación de verdad cabe en una línea: «tengo frío y quiero estar pegado a ti un rato». Eso no se dice, porque suena a pedir, y pedir os cuesta más que quedaros helados con dignidad.

Ayer te mandé elegir el sitio de invierno de tu casa. Si lo elegiste, mira una cosa antes de sentarte: lo has elegido para uno.

Casa siete, la del otro, con Venus dentro y sin ninguna gana de rodeos. O se dice o no se arregla, y esta temporada va de eso.

Hoy, dos frases cortas: «tengo frío», «ven». Y si vives solo, la versión de calle es igual de fácil: escribe a quien te apetezca ver y mándale «¿te vienes el sábado?», sin montar el plan entero antes de saber si quiere venir.

♊︎ Géminis Todo lunes

Rindes los jueves y has montado la semana como si todo fuera lunes.

Las cosas difíciles las pones a las nueve de la mañana del lunes, que es cuando peor estás, y los jueves los tienes llenos de reuniones a las que vas de oyente. Casa seis, que es donde vive la rutina.

Mueve una sola cosa hoy: coge la tarea que más miedo te da de la semana que viene y ponla el jueves por la mañana. Solo esa, y no toques nada más.

♋︎ Cáncer El primer guiso

Has hecho el primer guiso del año y no se lo has enseñado a nadie.

Ni foto, ni «mirad esto», ni contarlo el lunes. Lo hiciste el domingo porque te apetecía, tardaste hora y media y te lo comiste tú sola. Eso, tal cual, es la casa cinco funcionando: lo que se hace porque sí.

Repite este fin de semana y esta vez con alguien delante. Y no se lo enseñes a un Virgo, que te va a decir lo que le falta.