♎︎ Libra La silla que nadie ofrece
Hay alguien a quien tu grupo dejó de invitar. Y tú dejaste que pasara.
No hubo bronca. Dijo que no tres veces seguidas —el trabajo, una mudanza, una temporada de mucho lío, lo que fuera— y a la cuarta ya nadie le escribió. «Para qué, si no viene.» Tú lo pensaste también, aunque no lo dijeras, y como en ese grupo eres la que pone paz, tu silencio valió por un voto. Ahora quedáis, os reís, y a veces alguien saca su nombre en una anécdota vieja, la mesa se queda un segundo callada y seguís a lo vuestro.
Hoy, que el calendario pide acordarse de los que no están, empieza por los que solo están lejos porque nadie les ha vuelto a llamar. Júpiter anda por tu casa once, la de los amigos y los grupos, y lo que hace Júpiter es ensanchar la mesa. Y con Venus todavía de revisión por tu signo, estas semanas van de repasar a quién quieres y a quién dejaste caer sin darte cuenta.
El encargo es tuyo, no del grupo, que si lo consultas en el chat se muere en la tercera respuesta. Un mensaje directo, tal cual: «Oye, el sábado quedamos los de siempre en el bar de la plaza. Te hemos echado de menos. Si te apetece, te guardo sitio». Sin reproches por las tres veces y sin «ya sé que estás liado». Si dice que no, le contestas «la próxima te vuelvo a avisar». Y lo cumples, que es lo difícil.
Las mesas buenas se hacen con una silla de más, Libra. Pon tú la silla.