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El mismo cielo, tres lecturas

La Bruja de Guardia

La que te cuida. Colleja y cariño, en ese orden.

domingo 1 de noviembre de 2026 · 7:30

Domingo de Todos los Santos y yo con la sobremesa puesta desde por la mañana. El calendario pide acordarse de los que no están, y yo lo hago como se hacía en mi casa: una caja de huesos de santo en la mesa y una frase suya contada en voz alta, que así es como mejor se queda la gente. Del cielo, lo de estas semanas: Júpiter y Marte siguen en Leo empujando a dar la cara, y Mercurio y Venus siguen de revisión hasta el 13 y el 14. Hoy no se arregla nada gordo. Hoy se alarga la mesa y se mira quién falta en ella. Hoy pinchan: Cáncer y Escorpio. Hoy respiran: Sagitario y Leo. La Bruja opina: «La sobremesa del domingo no se corta para fregar: los platos esperan y la conversación no».

La Frase Pincho · 7:30
«Hay alguien a quien tu grupo dejó de invitar. Y tú dejaste que pasara.»
♎︎ Libra horoscopo.gratis

♎︎ Libra La silla que nadie ofrece

Hay alguien a quien tu grupo dejó de invitar. Y tú dejaste que pasara.

No hubo bronca. Dijo que no tres veces seguidas —el trabajo, una mudanza, una temporada de mucho lío, lo que fuera— y a la cuarta ya nadie le escribió. «Para qué, si no viene.» Tú lo pensaste también, aunque no lo dijeras, y como en ese grupo eres la que pone paz, tu silencio valió por un voto. Ahora quedáis, os reís, y a veces alguien saca su nombre en una anécdota vieja, la mesa se queda un segundo callada y seguís a lo vuestro.

Hoy, que el calendario pide acordarse de los que no están, empieza por los que solo están lejos porque nadie les ha vuelto a llamar. Júpiter anda por tu casa once, la de los amigos y los grupos, y lo que hace Júpiter es ensanchar la mesa. Y con Venus todavía de revisión por tu signo, estas semanas van de repasar a quién quieres y a quién dejaste caer sin darte cuenta.

El encargo es tuyo, no del grupo, que si lo consultas en el chat se muere en la tercera respuesta. Un mensaje directo, tal cual: «Oye, el sábado quedamos los de siempre en el bar de la plaza. Te hemos echado de menos. Si te apetece, te guardo sitio». Sin reproches por las tres veces y sin «ya sé que estás liado». Si dice que no, le contestas «la próxima te vuelvo a avisar». Y lo cumples, que es lo difícil.

Las mesas buenas se hacen con una silla de más, Libra. Pon tú la silla.

♏︎ Escorpio La que lo arregla todo

Te llaman «la que lo arregla todo». Ahora no puedes dejar de serlo.

Empezó con una cosa: la impresora, la hoja de cálculo que nadie entendía, el cliente difícil. Lo arreglaste, y bien, porque tú no haces nada a medias. Y desde entonces, cada vez que algo se tuerce, las cabezas de la oficina giran hacia tu mesa. Te halaga y te come a partes iguales: ya no te acuerdas de la última vez que comiste sin que nadie se te asomara por encima del hombro.

Marte, que anda por Leo, te cae en la casa diez, la de tu nombre en el trabajo, y le ha puesto escenario a tu fama. Pinchas hoy porque esa fama la estás pagando tú sola, en horas.

Lo decides hoy y lo haces mañana: elige una de las cosas que siempre arreglas tú y enséñasela a alguien. Una, la que más te aburra. Y cuando el lunes giren la cabeza hacia tu mesa, contestas: «Esa ya la sabe hacer Marta. Pregúntale a ella».

Que te necesiten está muy bien. Que no te puedan soltar ni un día, bastante menos.

♐︎ Sagitario Con las manos

Llevas un año diciendo que vas a aprender algo con las manos.

Cerámica, carpintería, guitarra, encuadernar libros: cambia el oficio según el vídeo que hayas visto esa semana, pero la frase es la misma. «Me encantaría saber hacer eso.» Y lo dices mirando las manos de otro, con una envidia sana que se te nota en la cara.

Respiras hoy, y con motivo: Júpiter, tu planeta, va por Leo y te cae en la casa nueve, la de aprender y abrirse la cabeza. Es de los pocos domingos en que el cielo y tus ganas empujan para el mismo lado.

Hoy, sin pagar nada todavía: busca dos sitios de tu ciudad donde enseñen eso que te tira, mira horarios y apúntalos en una nota que se llame «enero». Si alguno tiene clase de prueba, mejor. Mañana llamas y preguntas. Llamar, no escribir, que por escrito se te enfrían las ganas antes de que contesten.

Las manos aprenden despacio y no mienten nunca. A ti, que vas siempre a mil, eso te va a sentar de maravilla.

♑︎ Capricornio Tres segundos

Cuando te abrazan, cuentas hasta tres y te sueltas.

Uno, dos, tres, palmadita en la espalda y fuera. Como quien firma un recibí. Y la otra persona, que venía con ganas de quedarse un rato ahí, se va con medio abrazo y la sensación de haber molestado.

Casa ocho: lo íntimo, lo que se comparte de cerca. Ahí te cuesta todo un poco más, y lo sabes.

Hoy, un abrazo sin contar. A alguien que te quiera, en la puerta, al despedirte de la comida. Deja que lo suelte el otro.

No se te va a romper nada. Palabra de bruja.

♒︎ Acuario Hablar en el coche

Tus mejores conversaciones de pareja son en el coche. Ahí no os miráis.

Lo he notado: en el sofá, cara a cara, todo va a monosílabos. Pero metidos en el coche, con la vista en la carretera y la radio baja, de repente salen las cosas gordas: lo del trabajo, lo de tu familia, lo que te quita el sueño de verdad. Noventa kilómetros por hora y el corazón abierto. A ti te cuesta hablar con alguien mirándote, como si te estuvieran examinando.

Tu casa siete —el otro, el que tienes enfrente— está hoy con Marte encima, y esa persona te va a pedir respuesta con más ganas de lo normal.

Pues úsalo a favor, que es domingo y hay tiempo: un paseo largo, los dos, sin destino. Andando también se habla sin mirarse. Y cuando salga la cosa gorda, no cambies de tema en la esquina siguiente: aguanta un minuto más. Si no tienes pareja, vale con quien tengas más cerca, el hermano o la amiga de siempre.

¿Y si no sale nada? Pues habréis paseado, que tampoco está mal.

♓︎ Piscis El domingo que no acaba

Tu domingo acaba a las dos de la mañana. Y luego culpas al lunes.

Un capítulo, otro, el móvil en la cama, «diez minutos más» de vídeos que no recordarás mañana. Y a las dos menos cuarto apagas con esa mezcla de culpa y de pena porque se acabó el fin de semana. Al día siguiente el despertador suena como un insulto, y tú le echas la culpa al lunes, que no ha hecho nada.

Es tu casa seis, las rutinas, la que hoy pide orden. Y no un orden de revista: uno pequeño, de los que se cumplen.

Hoy decides antes de empezar: dos capítulos, ni uno más. Cuando acabe el segundo, se apaga la tele aunque te quedes con la intriga, que la intriga mañana sigue ahí. Y a las once y media, luz fuera. Si no te duermes, da igual: tumbada a oscuras también cuenta.

El lunes no tiene la culpa de nada. La tienes tú, con el mando en la mano.

♈︎ Aries Algo que no sepas hacer

La última vez que hiciste algo solo por gusto tenías catorce años y un cuaderno.

Dibujabas, o escribías canciones malísimas, o hacías pulseras con lo que hubiera por casa. Sin enseñárselo a nadie y sin preguntarte si valía. Luego creciste, y ahora todo lo que haces tiene que servir para algo o salirte bien a la primera. Y si no, mejor ni lo empiezas, que tú el ridículo no lo soportas ni a solas.

Marte y Júpiter andan por tu casa cinco, la del gusto y lo que se crea, y te piden justo lo que menos te sale: hacer algo mal y pasarlo bien.

Hoy, una hora de algo que no sabes hacer: los rotuladores de cualquier cajón, la guitarra del armario, un cuento de media página. Mal. Muy mal, si hace falta. Y no lo enseñes, ni lo subas, ni lo corrijas.

Aquel cuaderno no ganaba nada y era lo mejor de tu semana. Búscale sustituto.

♉︎ Tauro Tres táperes y ninguna pregunta

De casa de tus padres vuelves con tres táperes y ninguna conversación.

Llegas, das dos besos, comes como si no hubiera mañana, comentas el tiempo y el tráfico, y a las seis estás en la puerta con una bolsa de albóndigas y lo que haya sobrado. Te vas querido y bien alimentado, eso nadie lo duda. Pero si te preguntan qué sabes de la vida de tu madre esta semana, más allá de la vecina y de la factura de la luz, te quedas pensando.

Júpiter pasa este año por tu casa cuatro, que es la familia, y hace sitio: en esa casa hay más de lo que te cuentan entre plato y plato.

Hoy, si vas, antes del café: una pregunta de las que nunca haces. «¿Qué querías ser tú a mi edad?», o «¿cuál fue tu mejor verano?». Una, y escuchas la respuesta entera, sin mirar el móvil. Y si hoy no vas, vale por teléfono, que la pregunta es la misma.

Los táperes se acaban el miércoles. Lo que te cuente se queda.

♊︎ Géminis El chat fijado

Tienes fijado arriba el chat de alguien con quien ya no hablas.

Ahí sigue, el primero de la lista, por encima de tu madre y del trabajo. El último mensaje es de junio y dice «hablamos». No hablasteis. Y cada vez que abres el móvil, su foto te mira desde arriba.

Casa tres: mensajes, y los que se quedaron a medias.

Hoy, decisión binaria y antes de comer: o le escribes —«¿Qué es de tu vida? Tenía ganas de saber de ti»— o lo desfijas. Las dos valen. Lo que no vale es otro mes con esa foto mirándote.

♋︎ Cáncer La vajilla buena

Tienes una vajilla buena que no ha salido del armario desde que la compraste.

Y el perfume bueno, y el jersey bueno, y las velas que te regalaron por tu cumpleaños. Todo esperando una ocasión que esté a la altura, que nunca llega, porque para ti ninguna ocasión es lo bastante buena si es solo para ti. Para los demás sacas lo mejor sin pensarlo; para ti, el plato desconchado y el «total, para mí».

Casa dos, la de lo que te valoras, y Marte te la pone delante con poca paciencia. Pinchas hoy porque eso del «total, para mí» ya ha durado demasiado.

Hoy es domingo, y eso ya es ocasión. Plan para la cena: el plato bueno, el vaso bueno, el mantel aunque cenes sola. Y mañana, el perfume bueno para ir a trabajar. Si se rompe un plato, se rompe, que para eso están.

Las cosas buenas se gastan usándolas, Cáncer. Guardadas solo cogen polvo.

♌︎ Leo La carpeta «cosas»

Tu mejor idea vive en una carpeta del ordenador que se llama «cosas».

Ahí dentro hay un proyecto entero a medio pensar: un negocio pequeño, un libro, una web, algo tuyo que te ilumina la cara cuando lo cuentas en una cena y que luego vuelve a la carpeta, entre facturas escaneadas y la foto de un carné caducado. Lo tratas como un capricho, y es lo que más se te parece.

Respiras hoy, y no por casualidad: Júpiter está en tu signo, en tu casa uno, hasta el verano que viene, con Marte de escolta. Es tu año para hacer en grande lo que te sale de dentro.

Hoy, veinte minutos con la carpeta. Primero, le cambias el nombre por el de verdad, el del proyecto. Segundo, abres un documento y escribes una sola línea: el siguiente paso, el más pequeño posible. «Preguntarle a mi prima cómo se hace una web», por ejemplo. Tercero, la cierras y te vas a comer tranquilo.

Lo que tiene nombre se empieza antes, Leo. Bautízalo hoy.

♍︎ Virgo Descansar de guardia

Descansas con la lista de lo pendiente abierta en la cabeza.

Estás en el sofá, sí, pero repasando: la lavadora, el correo del jueves, el regalo del cumpleaños de la semana que viene. Eso no es descansar: es hacer guardia tumbada.

Casa doce para ti hoy, que es el descanso de verdad, ese que no sabes usar.

Hoy, una hora sin tareas y sin contárselo a nadie. Una siesta, un paseo sin auriculares, una ventana abierta. Si te viene un pendiente, lo apuntas en un papel y vuelves a lo tuyo.

La lista va a seguir ahí mañana. Tú, más entera.