♑︎ Capricornio El descanso con horario
Has hecho un horario hasta para descansar.
Lo he visto, no lo niegues: domingo de puente y tú con la jornada montada. Paseo a las diez «para aprovechar la mañana», comida a las dos en punto, siesta de veinte minutos con alarma, una serie «para desconectar» que ves con el móvil en la otra mano por si acaso. Descansas como quien cumple un expediente. Y luego, el martes, dirás que no has descansado nada, y tendrás razón: has trabajado de descansar.
Te lo digo con todo el cariño, que a ti te sale de buena fe. Desde pequeño aprendiste que el tiempo vacío es tiempo perdido, y no hay nadie en tu vida que te haya enseñado lo contrario, porque tú eres el que lo enseña todo. Urano anda por tu casa seis, la de las rutinas, revisando justo esto: las costumbres que te impusiste un día y que ya funcionan solas, sin que nadie te las pida.
Así que hoy, un experimento pequeño. Dos horas de la tarde sin nada apuntado. Ni paseo, ni serie, ni «ya que estoy, ordeno el cajón». Si alguien te pregunta qué vas a hacer, contestas tal cual: «Nada. Luego te digo si me ha gustado». Y lo que te apetezca en esas dos horas, lo haces. Si no te apetece nada, tampoco haces nada, y no pasa nada.
Las primeras media hora te va a picar todo el cuerpo, ya te aviso. Aguanta. Lo que hay detrás del picor es descanso de verdad, Capricornio, y hace años que no lo pruebas.