♌︎ Leo Pide la evaluación
Llevas un año esperando que tu jefe te diga «qué bien lo haces». Pregúntaselo tú.
Lo esperas con una fe que ya quisieran los santos: en cada reunión, en cada correo con copia, en cada «buen trabajo» de pasillo que te sabe a poco. Haces cosas buenas —lo sé, se te ve— y las haces esperando que alguien las nombre, como quien deja la luz encendida para que vengan a verla. Y los jefes, que andan a lo suyo, no vienen: nadie les ha avisado de que hacía falta mirar.
La luna llena del lunes cayó en tu casa diez, la del trabajo y el nombre que tienes ahí, y esta semana ha puesto a la vista lo que has sostenido todo el año. Con Mercurio y Venus de revisión hasta mediados de noviembre, es el momento redondo para pedir una revisión. La tuya. Revisar está de moda: aprovéchalo.
Hoy, antes de que acabe la jornada, un correo o dos frases en persona, tal cual: «¿Tienes veinte minutos la semana que viene? Me gustaría que me contaras qué ves en mi trabajo: lo que va bien y lo que mejorarías». Y la semana que viene vas, escuchas entero, apuntas, y no te defiendes de lo segundo, que lo segundo es el regalo.
Te va a dar apuro, Leo, porque pedir que te miren te parece mendigar. Pedirlo es de profesionales. Esperarlo callado es de personaje secundario, y tú no naciste para hacer de figurante en tu propia película.