♎︎ Libra Lo que no pediste, tercera
Van dos veces que te mando pedir lo tuyo. Esta es la tercera. Y última.
La primera fue el último día de septiembre — un dinero tuyo, del trabajo ya hecho, y un cambio pequeño que te ahorraba media hora al día. La segunda, el sábado 3, con Venus recién parada, cuando te dije que mejor entrar en la temporada con la petición hecha que ensayada. Si lo pediste entonces, enhorabuena de verdad, y no me cuentes el resultado: me da igual el resultado, lo que valía era pedirlo. Si no — y me temo que no, que por algo estamos aquí otra vez —, no te voy a reñir, pero míralo de frente: encontraste una semana mala, luego un momento inoportuno, luego que mejor cuando pasara tal cosa. El no-pedir siempre encuentra hueco en la agenda.
Tu casa dos, la del dinero propio y lo que crees merecer, sigue en plena revisión con Venus de vuelta atrás hasta mediados de noviembre. Esta temporada existe exactamente para esto: no para conseguir, para pedir. Conseguir no depende de ti; pedir sí, entero.
Hoy, una de las dos cosas, la que menos miedo dé. Escrito y enviado antes de comer: «Hola, quería retomar lo de [tal]. ¿Cuándo lo vemos?». Sin «siento insistir», que no sientes nada y no estás insistiendo: estás pidiendo por primera vez lo que llevas meses mereciendo en silencio.
Y una cosa más, Libra: la gente que te parece que pide mucho no tiene menos vergüenza que tú. Tiene más práctica.