♒︎ Acuario El correo de las siete
Has abierto el correo del trabajo en tu día libre «solo para mirar».
A las siete de la tarde, en el sofá, con la tele puesta en algo que no estabas mirando. El pulgar fue solo, tú no has sido. Y ya está hecho: doce asuntos sin abrir, dos en negrita que pintan regular, y la cabeza que se te ha ido derecha al jueves. Enhorabuena: has conseguido que un día que era tuyo acabe siendo de ellos, y encima gratis. Porque no has resuelto nada —hoy no se puede resolver nada, no hay nadie al otro lado—, solo has adelantado la preocupación. Y la preocupación no se adelanta, Acuario: se duplica.
Lo que se mueve estas semanas por tu casa diez, la del curro y la reputación, va de revisar con calma, no de correr. Nada de lo que había en esa bandeja se arregla esta noche, y lo que se arregle mañana saldrá igual de bien sin esta víspera amarga que te has regalado.
Hoy, plan de rescate, que todavía queda tarde. Uno: cierra la aplicación y sácala de la primera pantalla del móvil, que volver a entrar cueste al menos dos gestos. Dos: coge un papel y escribe las tres cosas de mañana, solo tres, y deja el papel en la cocina, no en el bolsillo. Tres: gasta lo que queda de día en algo que no rinda nada. Paseo, cocina, sofá con intención.
Mañana a las nueve el correo sigue ahí. Tú eliges si llega alguien descansado o alguien que lleva en la reunión desde hoy a las siete.