♈︎ Aries El felicitódromo
Tu grupo de amigos solo resucita cuando alguien cumple años.
Míralo, que lo tienes ahí: meses de silencio, y de repente cuarenta mensajes en una mañana. «¡Felicidades!», «¡Feliz día!», el gif de la tarta, dos audios cantando. Y al día siguiente, la nada otra vez, hasta el siguiente cumpleaños. El grupo que fue una cuadrilla se ha convertido en un calendario con emojis, y tú lo sabes desde hace tiempo porque eres el que mira la lista de miembros de vez en cuando, como quien visita una casa cerrada.
Plutón lleva desde mayo trabajando despacio tu casa once, la de los grupos y los tuyos, y el viernes deja de trabajar hacia dentro. Estas cosas lentas van justo de esto: de mirar qué grupos son de verdad y cuáles son costumbre con nombre de grupo.
Hoy, decisión, y las dos opciones son dignas. Una: propón un plan de verdad, con día y sitio, esta semana no, la que viene — que la gente necesita margen y tú necesitas que no se muera en el intento. Escribe esto y no lo adornes: «Oye, ¿y si nos vemos de una vez? Yo puedo el viernes 23 o el sábado 24». Dos: si al escribirlo notas que no te apetece, no lo mandes. Asume que ese grupo ya es un felicitódromo y quiérelo como lo que es, sin pedirle más.
Lo que no puede ser es seguir esperando que resucite solo. Los grupos no resucitan solos, Aries. Los resucita siempre el mismo, o nadie.