♊︎ Géminis Sin gradas
Discutes para el público hasta cuando no hay público.
La frase brillante, el remate que se cita solo, la pausa medida para que caiga bien el golpe: discutes como quien actúa, y te sale tan natural que ya lo haces hasta en la cocina de tu casa, con un público imaginario de una persona: tú, que te aplaudes por dentro. El problema es que mientras compones la frase no estás escuchando, y las discusiones que se ganan de cara a la galería se pierden siempre en el patio de butacas de al lado, donde está la persona con la que vives de verdad.
Casa tres, la de las palabras, en un día en que el cielo tiene el teatro lleno: hoy todo el mundo actúa un poco, y por eso mismo el que no actúa gana.
Tienes una conversación pendiente — la sabes — y hoy es su día, pero con tres condiciones: cara a cara, sin testigos y sin frases para el recuerdo. Y con esta herramienta, que te la doy hecha: «¿Qué has entendido tú? Cuéntamelo, que igual no he dicho lo que quería decir». Preguntada de verdad, no de esgrima.
Vas a notar el mono de aplauso a mitad de conversación. Aguántalo. Lo que se decide hoy sin público dura más que lo que se gana con él, Géminis. Palabra.