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El mismo cielo, tres lecturas

La Bruja de Guardia

La que te cuida. Colleja y cariño, en ese orden.

sábado 24 de octubre de 2026 · 7:30

Hoy es el día: a las nueve y doce de la mañana Mercurio se pone retrógrado en Escorpio, y así se queda hasta el viernes 13 de noviembre a las cinco menos algo de la tarde. Ya sabéis lo que opino de los dramas: esto no es una maldición, es una revisión — de lo dicho, de lo escrito y de lo firmado. Tres semanas en las que conviene releer antes de enviar, guardar copia de lo que importa, no firmar lo que pueda esperar y llamar en vez de escribir cuando el tema sea delicado. Y como esta vez viene con Venus también del revés desde el día 3, la revisión es doble: palabras y afectos, todo pasa por el taller. No os asustéis: a los talleres se va a que las cosas salgan andando mejor. Mañana os cuento lo de Venus, que también tiene noticia. Hoy pinchan: Géminis y Aries. Hoy respiran: Escorpio y Tauro. La Bruja opina: «"Ya estoy llegando" dicho desde el sofá no es un retraso: es una mentira con GPS».

La Frase Pincho · 7:30
«Curiosidad no es nostalgia con permiso.»
♐︎ Sagitario horoscopo.gratis

♒︎ Acuario Los papeles juntos

Cerraste un asunto del curro a medias y lo sabes desde julio.

Se dio por terminado en una reunión de esas de «bueno, pues ya está», sin acta, sin correo de cierre, con dos flecos que nadie recogió. Y tú saliste aliviado y con la mosca detrás de la oreja a la vez, que es tu combinación clásica. Pues escucha: hoy a las nueve y doce Mercurio se pone retrógrado en tu casa diez — el trabajo, tu nombre, lo que se dice de ti cuando no estás — y las temporadas de Mercurio del revés son especialistas en una cosa: los asuntos mal cerrados vuelven a la mesa. No como castigo: como repaso.

Así que hoy, sábado y sin nadie metiéndote prisa, media hora de archivo: junta en una carpeta los correos, las cifras y las fechas de aquel asunto. Ponle nombre claro. Escríbete tú mismo un resumen de cinco líneas de qué se acordó y qué quedó suelto.

Si vuelve — y estas semanas las cosas vuelven —, tú contestas en diez minutos, con los papeles delante y la tranquilidad del que hizo los deberes en su día. Y si no vuelve, has perdido media hora de sábado y ganado dormir mejor.

A ti los imprevistos no te asustan, Acuario. Te asusta improvisar sin datos. Pues datos.

♓︎ Piscis El temario primero

Ese curso que empiezas «el lunes que viene» desde septiembre sigue sin lunes.

Y mira, hoy el calendario te hace un favor: las próximas tres semanas no son buenas para matricularse de nada con prisa — son buenas para investigar. Que es justo la parte que te saltas siempre, porque tú te apuntas por ilusión y luego el temario te pilla por sorpresa en la lección tres.

Casa nueve, los estudios. Hoy pide el programa completo, mira quién lo da y cuántas horas reales pide por semana. Solo eso.

Si después del repaso sigues queriendo, te matriculas pasado el 13. Y esa vez sí llegas a la lección diez.

♈︎ Aries Los números apuntados

La charla de dinero que llevas semanas aplazando no es para hoy. Los números, sí.

Me explico, que pinchas hoy y no quiero líos: la conversación — la del piso, la del bote, la de quién paga qué — mejor no tenerla en plena mañana de nervios astrológicos, que hoy las palabras salen torcidas y se escuchan peor. Pero la parte tuya sí es de hoy: sentarte con la casa ocho, la del dinero a medias, y apuntar las cifras exactas. Qué se debe, desde cuándo, qué propones.

Hoy, la hoja. La semana que viene, la charla, con la hoja delante y la voz tranquila.

Las cuentas claras no discuten, Aries. Discuten las memorias.

♉︎ Tauro El plan de siempre

Vuestro plan de siempre se ha quedado viejo y ninguno de los dos lo dice.

El mismo sitio, la misma hora, la misma conversación con variaciones. Era refugio y se está volviendo trámite, y los dos lo notáis y los dos calláis, por no herir. Casa siete, el otro.

Hoy respiras, así que úsalo: proponle tú el cambio, en positivo y sin enmienda a la totalidad. «¿Y si el sábado que viene hacemos X?» — algo pequeño, distinto, vuestro.

Los planes también se revisan, no solo se repiten. Y quien propone, cuida.

♊︎ Géminis Tres sitios

Tienes las citas de la semana que viene apuntadas en tres sitios distintos.

Una en la cabeza, otra en un papel del bolso y dos en el móvil, una de ellas mal. Y pinchas hoy porque la temporada que empieza a las nueve y doce tiene una especialidad: comerse por el camino los recados de la gente que apunta en tres sitios.

Casa seis, la intendencia diaria. Hoy, quince minutos: todo a un solo calendario, con sus horas comprobadas. Lo del papel, lo de la cabeza, lo del chat aquel. Uno.

No es glamuroso, lo sé. Tampoco lo es llegar el martes a las cuatro a una cita que era a las tres.

♋︎ Cáncer Media hora de retomar

Aquello que dejaste a medio crear antes del verano sigue esperándote.

El dibujo, el mueble a medias, la playlist, lo que sea tuyo y sin terminar. Casa cinco, la de crear por gusto — y estas tres semanas favorecen justo eso: retomar, no estrenar.

Hoy, media hora con ello. Sin plan de acabarlo: solo tocarlo otra vez.

Lo empezado te espera mejor de lo que crees. Lo que caduca es la excusa.

♌︎ Leo Tres minutos de teléfono

Hay un malentendido pequeño en tu familia esta semana y lo estás dejando crecer.

Fue una frase torcida en el grupo, un plan que se entendió mal, una ausencia que alguien se apuntó. Nada grave — todavía. Pero hoy empieza una temporada en que lo escrito se malinterpreta con talento olímpico, así que esto no se arregla por mensaje: se arregla con voz.

Casa cuatro, los tuyos. Hoy, llamada de tres minutos: «Oye, que lo del jueves quedó raro y quería aclararlo. ¿Me cuentas?». Y escuchas.

Tres minutos hoy o tres semanas de grupo enrarecido. Tú eliges, pero elige antes de comer.

♍︎ Virgo Tres de ocho

En tu bandeja de «luego contesto» hay ocho mensajes esperando desde el puente.

Los has leído todos, has pensado la respuesta perfecta para cada uno y no has mandado ninguna, porque la respuesta perfecta nunca encuentra su momento. Casa tres, los mensajes, en plena temporada de revisión: si no los contestas tú, van a volver ellos, y con recargo de «¿viste mi mensaje?».

Hoy contesta tres. Los tres que más pesan, en versión corta y humana: «Perdona el retraso, te digo: …». Sin la disculpa de dos párrafos.

Contestado imperfecto gana a pendiente perfecto. Hoy y siempre, pero hoy más.

♎︎ Libra El precio primero

Has vuelto a decir «es una tontería» enseñando algo que te costó semanas.

Lo haces con todo lo tuyo: lo enseñas y le pones el precio por los suelos antes de que nadie opine, para llegar tú primero a la rebaja. Bueno, miento: no con todo. Con lo de los demás eres justísima. La tacañería la reservas para valorarte a ti.

Casa dos, lo que vale lo tuyo, en temporada de revisión de precios. Hoy, regla nueva: enseña una cosa tuya sin el descuento incorporado. «Esto lo he hecho yo» y punto. Sin coletilla.

El primero que pone precio a lo tuyo eres tú. Los demás solo negocian desde ahí.

♏︎ Escorpio Una vez y por escrito

Esta semana te van a citar mal. A ti, que mides cada palabra.

Es lo que tiene la temporada: empieza tu mes, todo el mundo mira hacia tu signo con el follón de hoy encima, y las frases van a viajar deformadas. Alguien te atribuirá algo que no dijiste o te repetirá torcido algo que sí.

Casa uno: tú. La regla para estas tres semanas es de oro puro: corrige una vez, por escrito, con calma — «yo dije esto, no eso» — y suelta. Sin campaña de aclaración, sin repetirlo en tres conversaciones.

Respiras hoy, Escorpio, y respirarás el mes entero si te aprendes esto: tu palabra pesa más cuanto menos la repites.

♐︎ Sagitario Ni el chat ni la carpeta

Lo que cerraste no se abre esta semana ni «por curiosidad».

Ni el chat archivado, ni la carpeta de fotos, ni el perfil aquel. Curiosidad no es nostalgia con permiso. Casa doce, lo cerrado: estas semanas va a llamar a la puerta con voz dulce. No abras tú también desde dentro.

Si un día de estos te pica fuerte, escribe qué echas de menos exactamente. Verás que casi nunca es la persona: es una época.

Lo cerrado, cerrado. Que ya te costó.

♑︎ Capricornio Sin capitanear

Algún plan del grupo se va a mover de día dos veces esta semana. Déjalo.

Que se descuadre, que se recoloque, que lo arregle otro. Tú, que odias el baile de fechas con toda tu alma, esta vez no capitaneas: apareces cuando quede fijo, con tu puntualidad de siempre, y punto. Casa once, los tuyos.

Aviso: te va a picar el dedo de mandar el mensaje organizador. Guárdatelo. Una semana.

Verás dos cosas: que el grupo se apaña, y que a ti se te quita un peso que ni sabías que cargabas. Los grupos también necesitan echarte de menos de vez en cuando, Capricornio.