♋︎ Cáncer Ligar con táper
Ligas preguntando «¿has cenado?». Y luego te extraña que te traten de madre.
Lo tuyo es el cariño con logística: el «avísame cuando llegues», el táper que viaja en la bolsa del otro, la tirita en el bolso por si acaso, el «abrígate, que refresca». Y a quien te gusta se lo das todo junto y con lazo. Precioso, de verdad. Pero quien recibe tanto cuidado acaba sintiéndose atendido, que es una cosa muy distinta de sentirse deseado, y un día te dice «eres un sol» con la misma cara con la que se lo diría a su farmacéutica. Y tú te quedas con el táper vacío y la duda.
Te lo digo hoy porque Mercurio anda hacia atrás por tu casa cinco, la del gusto, el juego y el romance, y lo que se revisa estas semanas es cómo dices «me gustas». Y tú lo dices en idioma de enfermería.
Plan para hoy, que es jueves y se pide: un mensaje a esa persona que no lleve nada de cuidado dentro. Ni comida, ni abrigo, ni «¿has llegado bien?». Algo de deseo, pequeño y claro. Por ejemplo, tal cual: «Hoy he pensado en ti tres veces y ninguna era para preguntarte si habías comido». Lo mandas antes de cenar y sin emoticono de escudo detrás.
Vas a sentir un vértigo ridículo, Cáncer, porque cuidar te sale sin red y gustar te deja al descubierto. Pues eso: al descubierto se liga mejor. El táper, para otro día.