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El mismo cielo, tres lecturas

La Bruja de Guardia

La que te cuida. Colleja y cariño, en ese orden.

sábado 31 de octubre de 2026 · 7:30

Sábado de Halloween en plena temporada de Escorpio, con Mercurio y Venus todavía de revisión hasta mediados de noviembre: el cielo y la calle están de acuerdo por una vez, y los dos piden lo mismo, mirar atrás. Esta noche media España se disfraza, y a mí me gusta la fiesta por eso: es una noche de acordarse con cariño de lo que uno fue. La de los veinte años, la casa de antes, la costumbre que se perdió por el camino. Se mira con ternura y sin quedarse a vivir ahí, que el pasado es buen sitio para ir de visita y malo para empadronarse. Hoy no hay deberes gordos. Hay recados de cariño. Hoy pinchan: Tauro y Géminis. Hoy respiran: Virgo y Aries. La Bruja opina: «Quien empieza con "yo es que soy muy sincero" ya sabe que va a hacer daño».

La Frase Pincho · 7:30
«Hay un amigo que se te fue sin pelea, por pura agenda.»
♑︎ Capricornio horoscopo.gratis

♍︎ Virgo Sin logística

Con tu hermana solo hablas de logística: quién lleva qué y a qué hora.

O con tu hermano, o con ese primo que te tocó de hermano a falta de otro. El chat que compartís parece una centralita: «¿llevas tú el postre?», «mamá dice que a las dos», «te paso el Bizum del regalo». Funciona como un reloj, porque tú haces que funcione. Y en algún momento, entre recado y recado, se os perdió la otra conversación, la de cuando teníais doce y catorce años y os reíais de cosas que nadie más entendía. No os habéis peleado. Simplemente os convertisteis en coordinadores.

Con Mercurio de revisión en tu casa tres —la de los hermanos, los mensajes y el barrio de la infancia— y estas semanas son de releer conversaciones viejas. Hoy, que el día va de acordarse con cariño de lo que fuimos, toca releer esa.

El encargo es pequeño y te va a costar más que organizar tres comidas: un mensaje a ese chat que no lleve ni una pizca de logística. Un recuerdo con detalle, tal cual: «¿Te acuerdas de cuando nos escondimos debajo de la mesa en la boda de la prima para no bailar? Me he acordado hoy y me he reído en voz alta». Lo que sea vuestro. Y sin pregunta práctica al final, que ya te veo con el «por cierto».

Luego, nada: esperas. Va a contestar con un audio de risa, o con otro recuerdo, o con un «jajaja qué dices» que en idioma de hermanos quiere decir «yo también me acordaba».

Coordinar es querer, Virgo. Reírse juntos también, y lo tenías olvidado.

♎︎ Libra Perdón por pedir agua

Pides perdón al camarero por pedir agua.

Y a la dependienta por preguntar la talla, y al conductor del autobús por tener el billete preparado. «Perdona, perdona», como si cada petición pequeña fuera una molestia que hay que pagar por adelantado. Tú lo llamas educación. Es otra cosa: es tratar tu sitio en el mundo como si fuera prestado.

Casa dos, la de lo que te valoras, y con Venus todavía hacia atrás por tu signo, estas semanas te están enseñando a cobrar lo tuyo, aunque sea un vaso de agua.

Hoy, juego de un día: cada vez que vayas a pedir algo, cambia el «perdona» por «por favor». En vez de «perdona, ¿me podrías…?», un «¿me pones un agua, por favor?». La educación intacta; la disculpa, fuera.

Vas a notar cómo te cambia la espalda al pedir. Y nadie, absolutamente nadie, se va a ofender.

♏︎ Escorpio Una cosa de color

Tu armario es negro y gris. Hoy, una cosa de color.

Lo sé: el negro es cómodo, combina con todo y además te sienta de maravilla, para qué engañarnos. Pero llevas tanto tiempo vestido de «no me miréis» que se te ha olvidado que también te puedes vestir de «aquí estoy».

Casa uno, tú, en tu mes: con el Sol en tu signo y Mercurio repasando tu manera de presentarte, es buen momento para enseñar un poco más de lo que sueles.

Hoy, una cosa de color encima: una bufanda, unos calcetines, un pintalabios, el jersey granate que compraste y nunca estrenas. Una. No hace falta más, y no hace falta explicarla.

Si alguien te pregunta, dices que te apetecía. Que es verdad, aunque te cueste admitirlo, y que es la mejor razón que existe para ponerse algo.

♐︎ Sagitario El cajón de «esto no se tira»

Tienes un cajón lleno de entradas de conciertos, pulseras y servilletas con dibujos.

El cajón de «esto no se tira». Cada vez que lo abres para buscar pilas te quedas veinte minutos ahí dentro, con una entrada de 2016 en la mano y una sonrisa tonta. Y luego lo cierras a presión, porque ya no cabe ni una pulsera más.

Casa doce, la de lo guardado, y hoy es buen día para mirar atrás con cariño, que eso no es quedarse a vivir en el pasado sino pasar a saludar.

Hoy, el cajón: lo vacías en la mesa, eliges los diez que de verdad te sacan la sonrisa, y esos van a una caja bonita con fecha. El resto, fuera, sin ceremonia. Las servilletas con dibujos, si dudas, se quedan, que esas no se tiran nunca.

Lo bonito se recuerda mejor cuando no está enterrado debajo de doscientas cosas, Sagitario.

♑︎ Capricornio El amigo de agenda

Hay un amigo que se te fue sin pelea, por pura agenda.

No hubo bronca ni desplante: hubo un «a ver si nos vemos», y luego otro, y luego un año, y luego ya no sabías cómo escribir sin que pareciera raro. Lo piensas a veces, al ver una foto, al pasar por el bar donde os sentabais. Y lo dejas ahí, en la estantería de las cosas que estuvieron bien.

Casa once, los amigos, y en un día de acordarse de lo que fuimos, este es el recuerdo que todavía se puede contestar.

Hoy, el mensaje sin justificaciones, tal cual: «Hoy me he acordado de ti y de aquellas tardes en el bar de la esquina. ¿Cómo estás, de verdad?». Sin pedir perdón por el silencio, que el silencio fue de los dos. Y sin esperar un reencuentro de película: con que conteste, ya está ganado.

Los amigos que se pierden por agenda se recuperan por agenda, Capricornio. Pon una fecha.

♒︎ Acuario De ejemplo

Te pusieron de ejemplo en el curro y lo contaste en casa como un chiste.

«Nada, que el jefe dijo no sé qué de mi informe, ya ves tú.» Y cambiaste de tema rápido, como quien esconde un regalo debajo de la mesa. Casa diez, la de tu nombre en el trabajo, que esta semana está más alto de lo que crees.

Hoy, sábado, cuéntalo otra vez a alguien que te quiera, pero bien: qué hiciste, qué dijeron, y que te gustó oírlo. Sin el «ya ves tú».

Alegrarse en voz alta de lo propio también se entrena.

♓︎ Piscis Las fotos del viaje

Las fotos de tu último viaje siguen en el móvil sin que las hayas mirado.

Cuatrocientas, de las que saldrán diez buenas el día que te sientes a verlas, que nunca llega. Hiciste el viaje con toda el alma y al volver lo guardaste en una carpeta como quien archiva una factura.

Casa nueve, los viajes y lo que te abrieron la cabeza. En un día de mirar atrás con cariño, este es un sitio precioso al que volver un rato.

Hoy, media hora con una manta: las miras todas, eliges diez, y una va de fondo de pantalla. Y si te animas, mandas tres a quien iba contigo con un «¿te acuerdas de esto?».

Un viaje se hace dos veces: cuando vas y cuando lo vuelves a mirar. La segunda la tienes pendiente.

♈︎ Aries Deja que te ayuden

Cuando alguien te necesita, apareces. Cuando necesitas tú, desapareces.

Eres la primera en llegar a una mudanza, la que trae la caja de herramientas, la del «yo me encargo». Y cuando la del lío eres tú, te encierras, lo resuelves a solas a las dos de la mañana y lo cuentas en pasado, cuando ya está arreglado, como si pedir ayuda fuera hacer trampa.

Casa ocho, lo que se comparte de verdad, y respiras hoy: es buen día para descubrir que la ayuda que das también sabe volver.

Hoy, una petición pequeña a alguien de confianza. Algo que podrías hacer a solas, pero que no tienes por qué: «¿Me echas una mano el domingo con esto? Te invito a comer». Y la aceptas sin compensar el triple.

La gente que te quiere lleva años esperando que la dejes ayudarte, Aries.

♉︎ Tauro Escuchar sin arreglar

Te han contado el mismo problema tres veces y tres veces has dado la solución.

Y la solución es buena, eso no lo discuto: práctica, clara, con pasos. Pero la persona sigue contándotelo, y vuelve a contártelo, porque lo que buscaba era compañía y tú le diste un plan. Tú, que arreglas las cosas como quien da un abrazo, no te has dado cuenta de que esta vez el abrazo era callarse.

Casa siete, la de quien tienes enfrente. Pinchas hoy porque estas semanas de revisión piden escuchar más de lo que se habla.

Hoy, cuando te lo cuente por cuarta vez: ni una solución. Solo esto: «Qué rabia. Cuéntamelo otra vez, que te escucho». Y escuchas entero, sin preparar la respuesta mientras habla.

Cuesta, lo sé. Mañana te lo va a agradecer más que cualquier plan.

♊︎ Géminis Dientes y correo

Cepillo en una mano, correo del trabajo en la otra. Así empiezas el día.

Y así lo acabas, que es lo peor: dos minutos que eran tuyos se los regalas a la bandeja de entrada, que no te los ha pedido y no te los va a agradecer. Y luego te acuestas con la cabeza en el informe del lunes.

Casa seis, las costumbres pequeñas, y pinchas hoy porque tus rutinas tienen agujeros por donde se cuela todo.

Hoy, sábado, empieza la norma: el móvil no entra en el baño. Ni para la música, ni «por si llaman». Se queda cargando en el pasillo, donde no te mira. Y si te da el mono, que te lo dará, te miras tú al espejo, que también tiene su interés. Mañana también.

Dos minutos al día parecen nada, Géminis. Solo con las noches, son doce horas al año de lavarte los dientes en paz.

♋︎ Cáncer El sábado con hueco

Tienes el sábado libre y ya lo estás llenando de recados.

La tintorería, la compra, el regalo de no sé quién, pasar por casa de tu madre. A las once de la mañana no queda un hueco, y el sábado libre se ha convertido en un lunes con otra ropa.

Casa cinco, la del gusto y el juego. Hoy deja dos horas sin nada: ni un plan, ni un recado, ni nadie a quien cuidar. Lo que te apetezca en el momento, y si no apetece nada, nada.

El ocio sin agenda también es tuyo.

♌︎ Leo La receta de casa

La receta que más te gusta de tu casa todavía no la sabes hacer.

Las croquetas, el arroz del domingo, el bizcocho de las meriendas. Te la sabes de comer y no de hacer, y llevas años diciendo «un día me la tienes que enseñar» a quien la cocina, con la misma fe con la que se dice «a ver si quedamos».

Casa cuatro, las raíces y la familia, que hoy piden que lo bueno de casa no se quede en una sola cabeza.

Llama hoy a quien la hace y pídesela por audio, paso a paso, con las cantidades «a ojo» incluidas, que esas son las importantes. Apúntala en una libreta, no en el móvil. Y este mes la haces tú, aunque te salga regular la primera vez.

Las recetas de casa se aprenden con delantal y con quien las hace delante, Leo. Pide la tuya.