♏︎ Escorpio «¿Le echas un vistazo?»
«¿Le echas un vistazo rápido?» Y tú, otra vez, rehaces el trabajo entero.
Te lo dicen con una sonrisa, a media mañana, con el documento ya abierto en tu pantalla. «Es un momento, solo para que lo mires tú, que tienes ojo.» Y tienes ojo, eso es verdad: ves la coma que falta, la cifra que no cuadra, el párrafo flojo. Y como tú no sabes mirar algo a medias, a las dos de la tarde sigues con el trabajo de otro, y el tuyo, el de verdad, se queda para las siete. Llegas a casa con la sensación de haber trabajado el doble y de no haber hecho nada tuyo.
Saturno anda hacia atrás por Aries, que en tu mapa es la casa seis, la del trabajo de cada día, y está repasando contigo todo lo que aceptaste sin pensarlo. «Un vistazo» es lo primero de la lista. Y en lunes, que es cuando se decide qué entra en la semana y qué se queda fuera, se nota más.
Plan para hoy, en dos tiempos. Al primer «¿le echas un vistazo?», contestas, tal cual: «Hoy no llego. Si te vale el jueves, te lo miro con calma». Sin disculpa y sin explicar todo lo que tienes encima, que eso es pedir permiso con otras palabras. Y por la tarde, cuando acabes lo tuyo, apuntas en un papel cuántas veces te lo han pedido. Solo apuntar. El número te lo guardas: te va a servir para la próxima vez que te digan que es «un momento».
Tener ojo es un don, Escorpio. Regalarlo a todas horas ya es otra cosa, y tú sabes cuál.