♑︎ Capricornio Correos de multa
Escribes los correos del trabajo como si pusieras multas.
«Según lo hablado.» «Como ya indiqué en mi anterior correo.» «Quedo a la espera.» Ni un buenos días, ni un nombre, ni una coma de sobra. Tú lo llamas ser eficiente, y lo eres: nadie en tu oficina contesta más rápido ni deja menos cabos sueltos. Pero al otro lado de la pantalla hay gente que abre tus correos con el estómago encogido, convencida de que estás enfadado, y que tarda el doble en contestarte porque relee el suyo cinco veces antes de mandarlo. Tú no estabas enfadado. Estabas con prisa, que en ti, por escrito, viene a ser lo mismo.
Urano anda marcha atrás por tu casa seis, la de la faena diaria, y estas semanas lo que se escribió deprisa vuelve a leerse. Con Mercurio todavía de revisión hasta el viernes 13, más.
Plan para hoy, en dos tiempos. Primero: abre los tres últimos correos que mandaste y léelos en voz alta, con la voz de quien los recibe. Ya verás. Segundo: el próximo que escribas lleva nombre, una frase de persona y el mismo contenido de siempre. Tal cual: «Buenos días, Ana. Te paso lo del jueves. Sin prisa: si te cuadra antes del viernes, genial; si no, el lunes». Diez segundos más, y te lo van a contestar antes.
La eficacia nunca ha estado reñida con los buenos días, Capricornio. Al revés: llega antes.