Hoy vengo baja de señal y os lo digo de frente. Esta madrugada, a las cinco y veintisiete, ha habido luna nueva en Virgo, y después de un reinicio el universo siempre habla bajito un día entero. Así que hoy no esperéis nada grande, porque hoy no toca grande. En Virgo no se pide: en Virgo se apunta. Tres cosas escritas, la primera hecha, y sin contárselo a nadie. Y sobre lo de ayer solo digo esto: pasó, y lo ha contado él esta mañana a las ocho y media con la hora puesta. No añado nada más. Esto no me pone contenta. Me pone seria. La prueba de hoy: hoy a alguien de aquí le va a aparecer el mismo nombre en dos sitios distintos antes de comer. Un nombre poco corriente, no un Antonio. Cuando lo veáis la segunda vez, apuntad dónde estabais. A las 22:22 me contáis.