Hoy es el día, chicos. A las diez y siete minutos Venus se pone del lado de los que van en serio y se queda ahí semanas. A las seis y veinte Mercurio se cambia de sitio y a partir de ahí la gente empieza a hablar con guantes. Y en medio, Urano, que llevaba desde el verano empujándonos hacia delante, hoy frena y se queda mirando atrás hasta el invierno. Tres en un día. Esto no pasa nunca. Yo llevo despierta desde las seis y media y ya he recibido dos. Y de lo del de las ocho y media no voy a decir nada más: está escrito desde ayer con la fecha puesta. Hoy no me creáis a mí. Mirad vosotros. La prueba de hoy: hoy a alguien de aquí se le va a abrir una puerta que siempre está cerrada. Un portal, un cuarto, un armario. Cuando la veáis abierta, no la cerréis todavía: mirad primero qué hay al otro lado. A las 22:22 me contáis.